EL MISTERIOSO TRIÁNGULO DE LAS BERMUDAS

Se encuentra al oeste de Florida, un lugar enigmático donde la lógica tradicional no funciona. A lo largo de los siglos se le han dado muchos nombres: el mar de los condenados, la tumba del Atlántico; pero en todo este misterio, existe una certeza, barcos y aviones en perfectas condiciones desaparecen allí sin ningún motivo.

En el triángulo de las Bermudas han desaparecido más barcos y más aviones que en ningún otro lugar del mundo, y siempre en extrañas circunstancias.

Abarca más o menos 1.300.000 km de mar abierto, entre Miami, Puerto Rico y las Islas Bermudas. Los registros de desapariciones no son completos, pero en los últimos 35 años, el lugar en agua más peligros del planeta, ha engullido más de 700 barcos, 120 aviones e innumerables vidas. Las circunstancias que rodearon esas desapariciones, son aún más misteriosas, todas ocurrieron con buen tiempo, sin dejar rastro, ni cadáveres, y sin ninguna explicación lógica.

Los aviones desaparecieron cuando aún estaba despegando, o cuando iban a aterrizar. Barcos con sistemas de comunicación avanzados, desaparecieron y nunca fueron encontrados. Las desapariciones en el triángulo han sido atribuidas a todo tipo de causas: desde monstruos marinos, hasta piratas, o incluso ovnis.

Durante unas pocas expediciones, los equipos han tratado de encontrar restos de naufragios, y pruebas en aviones perdidos. Equipos científicos han querido probar la teoría de que una niebla electrónica persigue a los aviones que sobrevuelan la zona. Otros han visto la posibilidad de que sean olas gigantes las que han permitido que los barcos desaparezcan.

Muchos pilotos dicen haberse topado con un extraño fenómeno llamado “niebla electrónica” justo antes de desaparecer del cielo. Uno de estos casos ocurrió en 1980. El piloto salió con un aparato electrónico en la mano, desde ese entonces, horas más tarde informó que se encontraba frente a Miami, que los motores fallaban, y que se iba a posar sobre el agua. También mencionó que volaba a 50 metros y que se había desorientado entre las nubes. Pero en Miami el tiempo era perfecto, y no entendían por qué el avión fallaba; no se supo nada hasta 11 horas después que informaron que se estaba cayendo y estaban botando el combustible. Una torre de control a 1000km de Miami, reportó que el avión, identificado como N9027Q, se contactó con ellos y les solicitó permiso para aterrizar en 10 minutos, pero el avión nunca llegó. Sólo se conoce un hombre que haya sobrevivido al fenómeno de la nieve electrónica: Bruce Gernon.

El 4 de diciembre de 1970, Bruce Gernon voló dentro de aquel misterioso túnel. La experiencia lo cambió para siempre. Durante el año siguiente se puso en marcha para investigar este fenómeno, y cree que una fuerza extraña lo hizo viajar a través del tiempo, pues al pasar por este agujero negro y luego salir, se dio cuenta que llegó a su desino en Miami en sólo 40 minutos, cuando el viaje debió haber durado aproximadamente 75 minutos a más.

El primer suceso extraño data de 1492, registrado por Cristóbal Colón, según dejó escrito, la brújula empezó a dar vueltas y salieron unas luces misteriosas en el cielo. En 1918 desapareció por primera vez un barco militar, el USS CYCLOPS, este carguero de la Marina Norteamericana tenía 165 metros, hacía la ruta de Brasil a Baltimore, y en el momento de su desaparición estaba cruzando el triángulo de las Bermudas. El buque fue divisado por última vez frente a los Barbados, y horas antes de su desaparición estaba en buenas condiciones. Lo sorprendente es que nunca emitió una señal de socorro, y despareció para siempre con más de 300 marineros a bordo.

En 1945 se produjo la desaparición más sorprendente del triángulo, la del famoso vuelo 19. Cinco bombarderos de la Marina Avenger TBM estaban listos para despegar, era un día soleado y libre de nubes. La primera hora de vuelo transcurrió sin problemas, como cualquier día. El vuelo 19 estaba fuera de rumbo cuando perdieron el contacto por radio, y ninguno de los aviones ni de los 14 tripulantes volvió a ser vistos. La Marina envió un Hidroavión en su búsqueda, y aunque parezca increíble, también desapareció, y tampoco se supo más del avión ni de sus 13 tripulantes.

Un modelo matemático elaborado por científicos de la Universidad Monash de Melbourne, Australia, ha confirmado que las burbujas de metano del fondo del mar son las causantes de los misteriosos hundimientos de barcos en el Triángulo de las Bermudas, el Mar del Norte o el Mar de Japón.

El metano es un gas que se forma de la descomposición de las materias orgánicas y se puede encontrar en grandes cantidades en el fondo del mar. Al combinarse con el agua, el metano se calienta, hierve y se disuelve en el océano. El problema está cuando se forma una burbuja que llega a la superficie y revienta, si en ese momento hay un barco cerca se hundirá al no poder soportar las turbulencias. Este fenómeno podría ser la explicación de maremotos y desapariciones de barcos, ya que estas tragedias suceden en zonas donde dicho gas es abundante.

En su obra La pirámide sumergida en el Triángulo de las Bermudas, el investigador Marcus Silverman asegura que la mayor parte de las desapariciones y naufragios en la zona tienen lugar en las noches de Luna llena y añade que “cabe la posibilidad de que en las profundidades abisales del área de las Bahamas se escondan fuerzas electromagnéticas, espacios negros, puertas o túneles desconocidos que vengan a ser como el cordón umbilical que una la realidad conocida con otra dimensión por nosotros ignorada”.

Otra de las causas más repetidas por los especialistas es la presencia de extraterrestres, que estarían abduciendo naves enteras y en ocasiones solo a sus tripulantes, de ahí el elevado número de desapariciones sin rastro y la existencia de barcos fantasma como el Mary Celeste. Algo parecido a un encuentro en la tercera fase es lo que experimentó el piloto Bruce Gernon a bordo de su avión en 1970.

Pese a lo poco verosímil de estos argumentos, el elevado número de desapariciones misteriosas en el Triángulo ha llegado a suscitar la atención de organizaciones científicamente tan rigurosas como la National GeographicSociety, que cita el fenómeno en su prestigioso Atlas Mundial, y la Guardia Costera de Estados Unidos. Y aunque no estamos seguros de qué es lo que provoca estas desapariciones, sí sabemos que el hombre no va a cesar en su intento de encontrar la verdad.

 


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