Xiaomi Mi 10T Pro, análisis y opinión | Tecnología

Hace unos años, cuando los móviles no costaban 1.000 euros, pero sí se iban a los 600 y las alternativas más baratas tenían características paupérrimas (eran dispositivos hijos de su tiempo, por otro lado), una empresa conocida en foros se hizo con el título de ‘matagigantes’.

Se trataba de una OnePlus que ponía a la venta sus móviles en un formato muy curioso: solo se podían comprar días especiales del año o por invitación. Era un sistema que, básicamente, permitía a una startup como OnePlus competir con los móviles premium de la época ofreciendo componentes tope de gama a un precio inferior al de los rivales.

No tardó en llegar Xiaomi, inundando el mercado con móviles interesantes, pero de gamas de entrada, y poco a poco lanzando más y más terminales y dispositivos, algunos de ellos con la filosofía de OnePlus. 

Ahora, y tras un periodo en el que Xiaomi parecía haberse relajado, tenemos los Mi 10T, terminales muy interesantes que cuentan con características que, de hecho, no se ven en muchos gamas premium, pero a un precio muy interesante y competitivo.

Tras unas semanas de uso, os contamos nuestra opinión del Xiaomi Mi 10T Pro en un análisis en el que repasamos todas sus características, pero sobre todo sus cuatro pilares: cámara, procesador, pantalla y sí, batería.

  Xiaomi Mi 10T Pro
Pantalla Panel IPS de 6,67″ | Resolución FullHD+ | 144 Hz de refresco | Relación de aspecto 20:9 | Gorilla Glass 5
Procesador Snapdragon 865
Memoria RAM 8 GB LPDDR5
Almacenamiento 128 / 256 GB UFS 3.1
Batería 5.000 mAh | Carga rápida de 33 W con cargador incluido
Camaras principales Principal de 108 Mpx OIS f/1.7 | Gran angular de 13 Mpx f/2.4 | Macro de 5 Mpx f/2.4
Camara frontal 20 Mpx f/2.2
Sistema operativo Android 11 + MIUI 12
Dimensiones y peso 165,1 x 76,4 x 9,33 mm | 218 gramos
Precio Desde 599 euros | 649 euros la versión de 256 GB

Índice de contenidos del análisis del Xiaomi Mi 10T Pro:

Es grande y pesado, aunque en el día a día no es incómodo

Empezamos el análisis del Xiaomi Mi 10T Pro hablando del diseño que es, probablemente, el apartado más controvertido del terminal. Y es que, estamos hablando de un móvil grande, bastante grande. Mide 16,5 cm de alto y cuenta con un grosor de 9,3 milímetros. 

El grosor lo entendemos porque esconde una batería de 5.000 mAh, pero a ese grosor total, debemos sumar un módulo de cámara que sobresale unos dos milímetros.

El peso es de 218 gramos y, aunque en la mano es un móvil que sienta bien ya que tiene formas redondeadas en las esquinas y en los laterales traseros, hay que reconocer que no pasa desapercibido en el bolsillo. Lo he estado llevando al gimnasio con la funda incluida (transparente y, según Xiaomi, con un tratamiento antigérmenes) y es un móvil pesado y que ‘abulta’.

De la parte frontal no hay mucho que contar. Tenemos la cámara en un orificio en la parte superior izquierda en un módulo con un diámetro de 4 milímetros. Los marcos laterales miden 3 milímetros, el superior 4 y el inferior es algo más ancho, 6 milímetros. En la parte superior está el auricular de llamadas que funciona como altavoz y justo al lado hay un LED de notificaciones. En el marco superior tenemos micrófonos para la cancelación de audio en llamadas y un puerto infrarrojos.

Si nos vamos a los laterales, tenemos un lateral izquierdo despejado, un lateral derecho en el que está el lector de huellas en el botón de bloqueo y los botones de subid/bajar el volumen. No soy un amante de los sensores de desbloqueo en el lateral porque no son los más ergonómicos, pero lo cierto es que ante el impedimento de ponerlo en el panel IPS y al no querer colocarlo en la trasera, es la única solución. Eso sí, es rápido y muy preciso.

En la parte inferior encontramos otro altavoz, otro micrófono, el USB Tipo-C y la ranura de Dual SIM. No se puiede ampliar el almacenamiento en este terminal, pero contamos con 128 GB de base que deberría ser adecuado para la gran mayoría de usuarios.

Ahora, vamos a la trasera. Tenemos un acabado en cristal ‘glossy’ en el que se quedan marcadas todas las huellas. Es de esos terminales poco agradecidos a la hora de limpiarlos debido a que le puedes pasar el paño para dejarlo perfecto, pero en cuanto lo cojas por primera vez, aparecerán todas las huellas perfectamente marcadas. 


Empieza a ser muy habitual hablar del número de Hz o hercios que tiene la pantalla de un móvil cuando se presenta, pero ¿qué significa esta medida y que implica para los usuarios? Os lo contamos.

Vemos el logo de ‘Mi’ y el de 5G en uno de los laterales y, cómo no, destaca un módulo de cámara enorme que llama la atención. El sensor principal es muy, muy grande y está en solitario en  la parte superior de este módulo. 

Tenemos el indicador de que cuenta con 108 megapíxeles y vemos que está acompañado por otras dos cámaras, un flash LED y un sensor de intensidad de la luz que se usa para calibrar de forma precisa el brillo de la pantalla

Pantalla con 144 Hz que son espectaculares en un buen panel IPS

Nos adentramos en los puntos fuertes del Mi 10T Pro, y empezamos por la pantalla. Un terminal redondo es aquel que ofrece un equilibrio entre los elementos más importantes, esos que afectan directamente a la experiencia de uso y, claro, la pantalla es fundamental porque es el modo que tenemos de comunicarnos con el terminal y, además, es lo que nos sirve para consumir contenido.

Estamos ante un panel de 6,67″ que cuenta con una resolución de 2.400 x 1.080 píxeles. Va siendo hora de que Xiaomi se apunte a las grandes ligas con resoluciones QHD, pero entendemos que es mucho pedir para un móvil de este precio. La densidad de píxeles es buena, con 395 píxeles por pulgada y la relación de pantalla-cuerpo es del 85,2%.

Contamos con un panel IPS que está muy bien calibrado y que tiene varios modos de color personalizables (entre ellos, sRGB y DCI-P3, mi preferido) para que elijamos el que más nos guste o personalicemos uno de ellos. Hay modo oscuro que no ahorra batería porque la pantalla no es OLED y un modo lectura que atenúa la luz azul de la pantalla en función de la luz ambiental para ayudar a que los ojos se relajen.

Ahora bien, el motivo por el que no tenemos un panel OLED cuando Xiaomi ya ha montado paneles AMOLED de Samsung en móviles más baratos es porque lo que la marca quería incluir en este móvil sí o sí era una alta tasa de refresco.

Tenemos una frecuencia adaptativa de hasta 144 Hz, una absoluta burrada y sí, no es el primero (el ROG Phone 3 tiene panel OLED de 144 Hz, pero también cuesta 300 euros más), pero sigue siendo espectacular.

Podemos elegir una tasa de 60, 90 o 144 Hz y, creednos, es una gran mejora. Hemos analizado varios móviles con altas tasas de refresco estos últimos años y cuesta volver a terminales que solo tienen 60 Hz

Con altas tasas de refresco tenemos una sensación de fluidez máxima tanto en el terminal (si el procesador acompaña, claro) como en los juegos compatibles. El scroll en apps consigue que todos los elementos sean nítidos y la experiencia de usuario es fantástica.

Eso sí, es una tasa «adaptativa» y, como tal, no todo va a 144 Hz en todo momento. Si elegimos esta tasa, las apps que vayan a 144 Hz irán, de forma nativa, a esa frecuencia, pero si hay una app que va a 90 Hz, el panel se adapta para ponerse a esos 90 Hz. Y si va a 60, más de lo mismo (incluso a tasas inferiores).

Esto es una buena idea por dos motivos: el primero es que, si un contenido no va a la tasa máxima, es tontería que el panel se refresque 144 veces por segundo porque va a consumir mucha, muchísima energía. El segundo es porque si algo va a 24 fps y el móvil fuerza a que el panel vaya a 144 Hz, puede haber discrepancias en la imagen, en el sonido o cualquier otro fallito visual. Por tanto, nos parece bien esto de «adaptativo» y, de hecho, Samsung también se apuntó a esto con el Note 20 Ultra.

Un punto flaco del panel es el ángulo de visión. Los IPS tienen buenos ángulos, pero no tan generosos como un OLED, aunque realmente para el uso que vamos a dar casi todo el tiempo, la experiencia es fantástica en este tipo de paneles y el que ha montado Xiaomi es muy bueno.

Un móvil rapidísimo y que puede con cualquier cosa

Mucho del hardware del Mi 10T Pro lo hemos visto en el Poco F2 Pro. Sin embargo, hay diferencias notables en algunos aspectos. Son primos hermanos, aunque el Mi 10T Pro va un poquito más lejos en rapidez y cantidad de memoria RAM, por ejemplo, pero en lo importante tenemos las mismas características.

El corazón del equipo es el Snapdragon 865. No es el procesador más potente de Qualcomm, ya que por encima está el SD 865+, pero me aventuro a decir que ningún usuario notará la diferencia entre estos dos procesadores porque es la misma generación y sí, mejora algo la GPU, pero el SD 865 sigue rindiendo al máximo en todas las apps.

Tenemos 8 GB de memoria RAM LPDDR5X y la memoria es UFS 3.1. Es lo más premium que tenemos ahora mismo en el mercado y os dejamos los resultados de los test sintéticos:

  Mi 10T Pro Poco F2 Pro Xiaomi Mi 10 Pro Samsung Galaxy Note 20 Ultra Google Pixel 4a OnePlus Nord
AnTuTu 575.674 568.538 600.659 504.150 248.135 332.216
Geekbench 5 mononúcleo 798 914 899 582 502 618
Geekbench 5 multinúcleo 3.132 3.411 3.284 2.729 1.500 1.995
PC Mark 9.657 10.367 10.692 10.601 8.563 9.205

Como siempre os decimos, estos números son eso, fríos datos procedentes de aplicaciones de benchmark. El Mi 10 Pro saca mayor puntuación con el mismo hardware (y esos 600.000 puntazos en AnTuTu son bestiales), pero desde luego en el día a día tenemos una experiencia fantástica.

Puede con todo lo que le echemos, desde juegos a más de 60 Hz con la máxima calidad de imagen (aunque estos juegos tienen que estar optimizados para ello, no depende tanto del móvil) a aplicaciones pesadas como Photoshop Express editando archivos pesados y con muchísima resolución.

Si habláramos de un móvil de 1.000 euros os diríamos que sois usuarios que ya sabéis que vais a usar el móvil para todo y necesitáis este rendimiento espectacular, pero hablando de un móvil de 600 euros, podemos estar hablando de un usuario quizá no tan avanzado que solo quiere esas apps del día a día y que el móvil vaya bien. Eso lo tiene, evidentemente, pero es que vas a poder hacer lo que quieras con este móvil, realmente.

Y buena parte de la ‘culpa’ lo tiene el estándar de memoria. Se trata de memoria UFS 3.1, lo último en esta tecnología, que ofrece unos buenísimos tiempos de lectura y escritura, así como una muy buena velocidad de copia en memoria.

  Mi 10T Pro Poco F2 Pro Xiaomi Mi 10 Pro Samsung Galaxy Note 20 Ultra Google Pixel 4a OnePlus Nord
Escritura secuencial 477,29 MB/s 490,55 MB/s 488,26 MB/s 276,02 MB/s 195,49 MB/s 345,32 MB/s
Lectura secuencial 829,47 MB 1,18 GB/s 1,02 GB/s 756,83 MB/s 433,52 MB/s 692,50 MB/s
Escritura aleatoria 31,78 MB 25,06 MB/s 32,15 MB/s 21,25 MB/s 22,96 MB/s 18,81 MB/s
Lectura aleatoria 19,78 MB 18,23 MB/s 20,20 MB/s 14,28 MB/s 19,77 MB/s 17,78 MB/s
Velocidad de copia en memoria 10,24 GB/s 10,37 GB/s 10,39 GB/s 6.78 GB/s 4,79 GB/s 5,84 GB/s

Es un móvil que, por 600 euros, rinde como los topes de gama. En este aspecto, el Mi 10T Pro es incontestable y, además, tiene sonido estéreo. Os dejamos un ejemplo:

El sonido que produce el Mi 10T Pro es bueno, pero lo justo como para cumplir en la categoría de un buen sonido estéreo. No juega en las grandes ligas y a los graves les faltan algo de profundidad, pero el sonido es potente, no distorsiona cuando subimos el volumen y lo podemos usar perfectamente para escuchar música, para ver series y para jugar, obteniendo una buena experiencia.

Como digo, no es el mejor audio estéreo, pero estamos hablando de un móvil de 600 euros y cumple de sobra para permitirnos disfrutar en juegos en los que el sonido sea importante.

MIUI 12 sobre un Android 10 que vuela

Al igual que iOS es un sistema cerrado que ahora parece que se abre algo más a la personalización gracias a iOS 14, Android es un sistema muy abierto. Google da la base y permite que cada fabricante disfrace el sistema como quiera. Unos mantienen una estética lo más pura posible, como Motorola, pero otros (Samsung o Xiaomi, además de Huawei con más motivo ahora que antes) aplican más capas sobre el sistema primitivo.


Xiaomi anuncia cuáles de sus móviles serán los primeros en recibir la actualización de Android 11 con MIUI 12, los modelos Mi 10 y 10 Pro ya están disponibles.

En esto de las capas hay usuarios que nunca nos pondremos de acuerdo, y concretamente hablando de Xiaomi hay una ‘batalla’ entre defensores y detractores de MIUI. A mí me gusta MIUI porque es una mezcla entre iOS y Android con funciones propias muy interesantes y una estética que está muy cuidada. Tiene sus fallos en algunos apartados y algún menú no es del todo intuitivo, pero aun con esas, es una capa que me gusta.

En el Mi 10T Pro tenemos MIUI 12, la última versión de la compañía china, que corre sobre Android 10. Sí, no es la última versión de Android, pero se actualizará a ésta en cuanto Xiaomi termine la configuración. MIUI 12 copia micho de iOS (el centro de control es idéntico al de Apple) y mantiene mucho de lo que ya funcionaba en MIUI 11 para crear un sistema estable, rápido y muy personalizable.

Me gusta que tengamos separadas las notificaciones y el centro de control, pero si lo queremos, podemos unirlo para tener una experiencia más tradicional. Tenemos Google Discover, editar las pantallas de inicio es facilísimo al poder crear carpetas por lotes de apps de manera sencilla, tenemos muchos fondos de pantallas y temas, contamos con la posibilidad de tener el cajón de aplicaciones o el buscador integrado en Google… y tenemos todos los GMS.

Podemos personalizar casi todo lo que tenemos a nuestro alcance y no faltan a su cita una grabadora interna potente, el doble tap para despertar, un control absoluto sobre las notificaciones, podemos configurar el LED de notificaciones y opciones más específicas como las ventanas flotantes.

Por la cantidad de opciones a nuestro alcance, precisamente, hay menús algo liosos bien por la avalancha de información y cosas que hacer o bien porque hay cosas que no están donde esperemos que estén. El segundo espacio o las ventanas flotantes, por ejemplo, no los pondría en ‘Funciones especiales’ y el ‘Modo Lite’ estaría en accesibilidad, por citar algunos casos.

Dicho esto, y lejos de ponerme ‘tiquismiquis’, tenemos un sistema que vuela. Gracias a la optimización de MIUI 12, el Snapdragon 865, la memoria UFS 3.1 y la pantalla a 144 Hz, el Mi 10T Pro me ha dado la experiencia más rápida en un teléfono. Ya no es tanta cuestión de potencia, sino que todo se alinea para dar esa sensación de velocidad extrema.


Análisis del Xiaomi Mi 10 Lite, el nuevo móvil de gama media de Xiaomi que destaca por el equilibrio de componentes, una buena cámara frontal y conexión 5G.

Dicho esto, y lejos de ponerme ‘tiquismiquis’, tenemos un sistema que vuela. Gracias a la optimización de MIUI 12, el Snapdragon 865, la memoria UFS 3.1 y la pantalla a 144 Hz, el Mi 10T Pro me ha dado la experiencia más rápida en un teléfono. Ya no es tanta cuestión de potencia, sino que todo se alinea para dar esa sensación de velocidad extrema.

Eso sí, no todo iba a ser bueno en MIUI 12. Y es que, seguimos teniendo publicidad, y esto es inaceptable. Sí, entiendo que Xiaomi tiene muchísimos ingresos por servicios, wearables y dispositivos IoT. Es una parte importantísima en su negocio, pero si abro la carpeta de juegos, no quiero que algunas veces me aparezca publicidad en la parte inferior. O un paso más allá, la publi en forma de banner en algunas de sus aplicaciones.

Es algo que se puede desactivar, sí, pero muchos usuarios que compren el teléfono a lo mejor no saben esto y se encuentran esas apps que no son suyas, que puede que no le interesen y que no dejan de ser anuncios en el sistema. Y bueno, cada vez que instalamos una app, aparece una pantalla de escaneo que asegura que no tenga un virus. Esto está bien, ero en esta pantalla también hay publicidad.

¿Cómo se desactiva la publicidad en los Xiaomi? Fácil, simplemente vais a ‘Administrar aplicaciones’ en configuración, pincháis en los tres puntos de la parte superior derecha y seleccionáis ‘Mostrar todas las aplicaciones’. Hecho eso, en el buscador interno ponéis «msa», entráis y desactiváis las notificaciones.

Muy buen sensor principal de 108 Mpx y una app liosa

Y llegamos a la cámara. Es uno de los elementos que más influyen a la hora de cambiar de móvil y en este caso tenemos una experiencia irregular, pero muy solvente en la mayoría de los casos. Antes de ver el hardware, quiero hablar del software, ya que es el peor punto de la experiencia de cámara en el Mi 10T Pro (y en MIUI 12).

Las apps de cámara no deben ser liosas, al contrario, deben ser fáciles de utilizar a no ser que nos metamos en modos profesionales. Con esto quiero decir que, si el móvil tiene un sensor macro, no me lo escondas en uno de los dos menús de modos que tiene el móvil, ponlo a la vista. 

En la app vemos el típico carrusel de foto, retrato, vídeo y más. En ese «más» es donde se se esconden funciones como la de grabar desde la cámara frontal y trasera a la vez, la de clonar, la de controlar la exposición, la cámara lenta, la foto nocturna o la foto a resolución completa de 108 megapíxeles.

Para activar el macro debemos ir al apartado superior izquierdo que despliega otras cuantas opciones como el temporizador, el formato de imagen, más efectos… y el propio macro. Bien, ok a que el macro esté ahí, aunque no me guste, pero lo que sí me ha parecido regular, tirando a mal, es que el móvil tenga el formato de imagen predeterminado ‘Full’. Esto captura fotos a 20:9 aplicando un recorte bastante bestia.

Es algo que me llamó la atención desde el primer momento porque aplica un desenfoque brutal a la fotografía, pero pronto vi que el modo de imagen estaba configurado así y que debía ir a por el 3:4 si quería la proporción correcta. Es la que os recomendamos, definitivamente, ya que la calidad de imagen es mucho mayor. 

Ahora sí, vamos con los detalles de los sensores:

Mi 10T Pro Resolución Estabilización Apertura Tamaño del píxel Tamaño del sensor
Principal 108 Mpx OIS 1.69 1,6 μm 1/1,33″
Gran angular 13 Mpx 2.4 1,12 μm
Macro 5 Mpx 2.4 1,12 μm
Frontal 20 Mpx 2.2 0,8 μm 1/3,4″

El sensor principal nos permite tirar a 108 Mpx, pero solo si lo marcamos como opción, ya que en condiciones normales tiraremos a 27 Mpx con un tamaño de píxel más grande, lo que permite que el sensor capture más luz.

Es una cámara muy solvente tanto en interior (que suele ser el talón de Aquiles de muchos móviles) como en exterior. Os dejamos unos ejemplos:

El gran angular también hace su trabajo de forma correcta y me gusta que tenga 13 megapíxeles. Los megapíxeles no lo son todo, efectivamente, pero en un gran angular son importantes para que no haya poca definición en la imagen. No vemos texturas lavadas y las líneas están bastante bien corregidas:

Y llegamos al macro. Los sensores macro en los móviles son superfluos porque las compañías los suelen usar para poder decir que tienen tres o cuatro cámaras. En este sentido, no es un sensor que vayamos a utilizar muchísimo, pero sí es cierto que es más competente que otros macros que hemos visto.

Tiene enfoque fijo en un rango de 5-10 centímetros y se porta bien, generando un bonito desenfoque, aunque lejos de usarlo para redes sociales retocando algo el color a posteriori, no le daría demasiado uso:

La cámara delantera está compuesta por un sensor de 20 megapíxeles con una apertrua f/2.2 y unas características (tamaño del sensor y tamaño del píxel) que no son una locura, pero que producen buenos resultados tanto en interior como en exterior.

Y respecto al vídeo, tenemos un apartado que cumple. La estabilización es electrónica en este caso, pero cumple su labor de forma bastante acertada. Podemos grabar hasta en 8K30, pero los resultados no son los mejores debido a que hay microcortes en la imagen que no permite tener una satisfactoria sensación de fluidez. 

Lo mejor es grabar a 4K60, algo en lo que el móvil cumple de sobra. Eso sí, cuando grabamos vídeo es de los pocos momentos en los que notamos que el terminal se calienta.

Batería de 5.000 mAh perfecta para usuarios que usen el móvil para todo 

Potente, fluido y te va a llegar al final del día aunque le metas mucha caña. Ese es el mejor resumen del Xiaomi Mi 10T Pro, y esto último lo consigue con una muy buena batería. Tenemos 5.000 mAh entre manos, lo que explica, en parte, esos 9,3 milímetros de grosor en el terminal.

Son 1.000 mAh más que el Mi 9T Pro de hace tan solo un año y eso nos permite contar con una autonomía de más de un día con un uso que no es, para nada, conservador con la batería. Juegos como CoD Online, sesiones de juego por streaming a Stadia o Game Pass, fotos esporádicas, Spotify, Bluetooth constante para el smartwatch, pantalla con la frecuencia máxima adaptativa, Wi-Fi y 4G y con eso, consigo unas 7 horas de pantalla la mayoría de días.

Al final, la potencia hace que pueda jugar al máximo o tarde un segundo menos en editar y guardar una foto, pero esta autonomía es tranquilidad, la tranquilidad de saber que te puedes ir de excursión con el móvil o de vuelta por una ciudad en la que estás de visita sin saber que a las 19 de la tarde vas a tener que entrar a una cafetería y mejor te llevas el cargador por si hay enchufe.

La carga también es uno de los puntos importantes del terminal, ya que el cargador que viene en la caja es el de 33 W y nos permite cargar el 50% en unos 25 minutos, con el 100% en poco más de una hora. Os dejamos la tabla de velocidad de carga.

Aunque Xiaomi cuenta con cargas de 65 W y 120 W, en lo personal creo que tener el 50% de 5.000 mAh en 25 minutos es lo óptimo. La batería no va a sufrir tanto a la larga y al final eso también va a ser mejor para nosotros. 

Además de lo que es el hardware, tenemos diferentes herramientas de software que funcionan muy bien para cuidar la batería. Tenemos un modo de ahorro de batería que funciona realmente bien, podemos configurar ese ahorro solo para apps específicas o dejar fuera apps que no queremos que rindan «menos». 


Un smartphone es un auténtico ordenador, agenda, comunicador social, una multiherramienta que cabe en la palma de la mano. Pero tiene un importante limitación, su autonomía. ¿Exísten trucos para cargar la batería del móvil más rápido?

También podemos programar el apagado/encendido automático del terminal y habría agradecido un modo para limitar la carga al 80% si lo deseamos, pero bueno, con esos 33 W la batería debería poder aguantar el paso del tiempo sin demasiadas complicaciones.

Armado hasta los dientes con 5G, NFC y Wi-Fi 6

Por último, pero no menos importante, vamos a repasar las características de conectividad del smartphone porque tenemos prácticamente de todo. En el apartado de conexiones físicas, lo único que echamos de menos es el jack de auriculares, aunque en este rango de precio, para nosotros no es una ausencia notable porque los auriculares inalámbricos están cada vez más extendidos y son cada vez más baratos.


Algo que suele pasar desapercibido, pero que es de gran utilidad para muchos usuarios, es la tecnología NFC de los móviles. Sin embargo, hay veces que hay que desactivar el NFC, y os contamos cómo y por qué.

Lo que sí tenemos es USB Tipo-C 2.0 para una comunicación rápida por cable y, pasando a las comunicaciones inalámbricas, también vemos la última tecnología con Bluetooth 5.1, Wi-Fi 6 y 5G. El Bluetooth 5.1 cuenta con menos latencia y menor consumo, lo que nos ayuda a tener una mejor experiencia si jugamos o vemos series usando cascos inalámbricos.

El Wi-Fi 6 y el 5G son algo más controvertido porque, seguramente, muchos no podáis usarlo, pero está claro que son tecnologías que llegan para quedarse, que en algún momento se estandarizarán y que no está de más tener en un smartphone, sobre todo en uno con perspectivas de durar en el tiempo durante varios años gracias a las generosas actualizaciones de Xiaomi.

También contamos con NFC para realizar pagos móviles y emparejar dispositivos, por lo que en este apartado, poco más se puede pedir al Mi 10T Pro.

Vuelve la Xiaomi de los ‘flagship killer’

No existe el móvil perfecto, pero teniendo esto en cuenta, lo cierto es que es complicado pensar en un móvil que te de más por esos 599 euros que cuesta el Xiaomi Mi 10T Pro, y también por lo que cuesta el Mi 10T normal, ya que la principal diferencia es la cámara principal y su cantidad de megapíxeles.


Por muchos conocida como la “Apple china” Xiaomi es el ejemplo de cómo una empresa puede pasar del boca a boca de los foros a convertirse en un gigante a nivel mundial.

Sí, la pantalla podría ser OLED, podríamos tener jack de auriculares teniendo en cuenta el grosor, podríamos tener unas cámaras macro y gran angular mejores y un sonido con mejor espectro, pero es que son 600 euros y hay que pensar en todo lo que sí tiene y hace bien este terminal.

Hay muchos puntos fuertes, como hemos ido viendo a lo largo del análisis del Mi 10T Pro, pero la pantalla es algo que destaca. Cuenta con un panel IPS muy bien calibrado con un refresco de 144 Hz adaptativo que hace nos transmite una sensación de fluidez excelsa.

Esto lo consigue gracias tanto a la tasa de fps como a lo que lleva dentro, lo último de Qualcomm y un conjunto de ROM y RAM de última generación. Puede con todo y, además, no nos deja tirados gracias a unos 5.000 mAh que se portan genial para usuarios exigentes.

Hay características que sí, faltan, y son las que marcan la diferencia en la gama premium, pero incluso teniendo en cuenta móviles de 1.000 euros, en rendimiento, calidad y refresco de la pantalla y batería… pocas opciones mejores hay en el mercado.

Cuando pensamos en móviles de 1.000 euros, la pregunta debería ser «¿voy a utilizar esta característica o con la versión ‘no Pro’ que cuesta 200 euros menos me vale?» En este caso es algo como «no voy a hacer nada con esa pantalla a 144 Hz, pero es que son 600 euros».

Es un matagigantes y me gusta ver que, tras un periodo en el que Xiaomi parecía haberse dormido en los laureles, vuelven con teléfonos muy ajustados en calidad/precio, incluso con características de la gama premium absoluta.

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