Coches efímeros: los que menos han durado en la historia | Motor

Sea por el motivo que sea (falta de habilidad, exceso de emoción, mala entrega) éstos son los coches que menos han durado en la historia.

Estrenar un coche es algo que a todo el mundo le emociona, pero no siempre es algo que sea bien. Ya sea por exceso de esa emoción, por falta de habilidad, por pasarse con el acelerador o directamente porque quien hace la entrega no está particularmente fino, hay automóviles que apenas han tocado asfalto y ya se han estrellado. Estos son algunos de los coches que menos han durado en la historia.

Kia Carnival


Aquí la culpa es del conductor. El pobre Kia no pasa ni un segundo fuera del concesionario antes de estrellarse directamente contra el muro que había enfrente. No sabemos en qué pensaba quien estaba al volante, pero no hace intento ni de cambiar dirección ni de frenar. Al menos no iba a mucha velocidad, pero se le quedó el frontal bastante fino.

Ferrari F8 Tributo


En un Kia duele, pero en un Ferrari mucho más. En este caso, además, quien tuvo el accidente con el coche se metió en un lio. Y es que el vehículo no era suyo, si no que era de alquiler, perteneciente a la conocida Royalty Exotic Cars de Estados Unidos… y además se trataba de la primera vez que lo alquilaban. Aparentemente chocó con una roca circulando a 72 km/h y aunque a simple vista los daños no parecen graves, se destrozó la suspensión y afectó al chasis.

Ferrari 488 Pista


Una vez más, la situación en la que las manos no están a la altura del coche. En el vídeo se oye claramente como el conductor baja de marcha para que el deportivo italiano de una buena patada… que resulta ser demasiado para su habilidad: los más de 700 CV aplicados al eje trasero hacen que pierda el control, haga contravolante para intentar recuperarlo y acabe en medio de un bosque.

Jaguar F-Type

Puede que sea la más dolorosa de todas, porque el dueño no tuvo nada que ver, simplemente estaba ahí, mirando como bajaban del tráiler su Jaguar nuevo cuando un problema al asegurarlo hace que caiga del segundo piso, golpee primero contra el suelo y luego pegue a un Chevrolet Silverado que está detrás… y que además impacta ligeramente con el Nissan GT-R situado detrás de él.

Este artículo fue publicado en Autobild por Mario Herráez.

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