SpaceX retrasa el lanzamiento de su próximo cohete tripulado por un detalle aparentemente insignificante | Tecnología

El pasado 2 de octubre a dos segundos del despegue, las alarmas saltaron y el lanzamiento de la próxima misión tripulada de SpaceX para la NASA se canceló. Un mal menor frente al desastre que podría haber supuesto seguir con el despegue.

Los lanzamientos de cohetes son momentos cruciales en los que cualquier «pequeño» fallo puede desencadenar una catástrofe. No sólo importan los millones invertidos en maquinaria para crear todo el cohete, sino también las vidas de los astronautas que van en él. 

SpaceX tenía previsto el pasado 2 de octubre su nuevo lanzamiento, otra vez encargado por la NASA. Un fallo detectado en la cuenta atrás provocó que se abortara la misión. Tras la revisión y corrección pertinente, esta misión debería estar de nuevo preparada para despegar el 14 de noviembre.

Según la revista Space, el cohete Falcon 9 tiene como objetivo colocar un satélite GPS en órbita para la Fuerza Espacial de Estados Unidos. Sin embargo, este fallo también ha provocado el retraso de la próxima misión tripulada que llevaría a un grupo de astronautas hasta la Estación Espacial. 


Cuando nada puede fallar, no hay espacio para los experimentos: SpaceX recurrió a los «viejos» Linux y el lenguaje C / C++ para controlar los ordenadores del Falcon 9 y la cápsula Dragon Crew.

El motivo del retraso parece ser la laca de enmascaramiento encontrada en dos motores Merlins del Falcon 9. Este tipo de laca sirve para proteger partes sensibles del cohete mientras se aplica el tratamiento de anodización anticorrosión. Después es necesario retirarla, pero se encontraron restos en los motores. 

El proveedor contratado para hacer este trabajo, no logró quitar toda la laca y parte de ella terminó bloqueando orificios de ventilación de 0.06 pulgadas de ancho (1.6 milímetros) en algunas válvulas de dos de los motores Merlins. Puede parecer una nimiedad, pero un pequeño fallo como este es capaz de desencadenar una explosión dañando los motores. 

Ante la duda, SpaceX supervisó otros motores y encontraron restos similares en el cohete destinado a llevar a los astronautas en Crew-1, por lo que esa nueva misión tripulada también se pospuso. Los sistemas de seguridad de SpaceX funcionaron correctamente el 2 de octubre, notaron la anomalía a tiempo y abortaron el lanzamiento, ha celebrado Hans Koenigsmann, vicepresidente de confiabilidad de construcción y vuelo de SpaceX. 

El primer lanzamiento para llevar el satélite GPS se realizará el próximo 4 de noviembre, mientras que los cuatro astronautas de la NASA viajaran en el Crew-1 hasta la estación espacial el 14 de noviembre, si todo sale según lo planeado. 

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