Samsung Galaxy S21 Ultra 5G, análisis y opinión | Tecnología

Por cierto, muchos datos del teléfono, como la foto de nuestro rostro para el desbloqueo, están protegidos por Knox.

Estos últimos meses he analizado varios teléfonos con configuraciones de tres y cuatro cámaras que, por decirlo de alguna manera, era más marketing que otra cosa. En la gama media y de entrada, muchos fabricantes introducen dos sensores que, realmente, no aportan demasiado como un macro y el sensor de profundidad que, ni  por calidad, utilidad o megapíxeles, vamos a usar en el día a día.

El S21 Ultra 5G cuenta con cuatro cámaras, pero las cuatro tienen prácticamente la misma importancia y, por eso, es uno de los teléfonos más versátiles a nivel fotográfico que he probado en los últimos tiempos, como el Mi 10 Pro –análisis– .

 Samsung ha ido al extremo en su 21 Ultra al apostar por un 3x (equivalente a un 70 mm en paso universal de 35 mm) y por un 10x (que viene a ser un 240 mm). Son dos objetivos con ese aumento nativo, nada de digital o híbrido, pero que por la combinación entre los 108 megapíxeles del sensor principal y el propio zoom, nos permiten acercarnos, digitalmente, hasta un 100x.

Eso sí, ese 100x no tiene demasiada utilidad, pero sí un 30x que es bastante ‘apañado’.

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Además, tenemos un gran angular que complementa un apartado fotográfico versátil, de calidad y con un procesado que ha dado un saltito en esta generación(aunque con algunos fallos en situaciones complejas de los que os hablaremos más adelante.

Normalmente me gusta hablar de cada cámara por separado, pero en esta ocasión voy a dividir en exterior, interior/noche y vídeo, indicando a qué objetivo pertenece cada una de las fotografías. 

Objetivos Megapíxeles Apertura y estabilización Focal Enfoque Tamaño del píxel y del sensor
Principal 108 f/1.8 | OIS 24 mm PDAF | Laser 0,8 µm | 1/1,33″
Gran angular 12 f/2.2 | EIS 13 mm PDAF 1,4 µm | 1/2,55″
Telefoto 3x 10 f/2.4 | OIS 70 mm PDAF | Dual Pixel 1,22 µm | 1/3,24″
Teletofo 10x 10 f/4.9 | OIS 240 mm PDAF | Dual Pixel 1,22 µm | 1/3,24″
Frontal 40 f/2.2 | EIS 26 mm PDAF 0,7 µm | 1/2,8″

Os recuerdo que podéis descargar las fotos en calidad original y sin comprimir a través de este enlace para verlas a mayor calidad, ya que al subirlas a la web están comprimidas.

Exterior

Cuando hay buenas condiciones de luz, cualquier móvil hace buenas fotos y lo que marca la diferencia es el procesado y la calidad del sensor. El principal del Galaxy S21 Ultra es la segunda generación del sensor de 108 megapíxeles de Samsung. El año pasado ya dio muy buenos resultados y es un sensor que nos permite tomar fotografías enormes para hacer zoom en un momento dado.

Creo que no es lo más indicado disparar a 108 megapíxeles ya que, aunque el rango dinámico es mejor que el que  teníamos el año pasado, teniendo un 3x óptico esa función de recorte extremo en una fotografía de 108 megapíxeles pierde un poco el sentido.

Eso sí, para disparar a esa resolución, hay que seleccionarlo en el menú de opciones, ya que por defecto vamos a tirar en proporción 3:4 y 27 megapíxeles. Gracias a la técnica del pixel binning, los píxeles se unen  de cuatro en cuatro para crear un píxel de mayor tamaño que permite obtener más información en las sombras, por ejemplo.

Con buenas condiciones de luz, como digo, los resultados son fantásticos. La estabilización, la nitidez y la textura de lo fotografiado es espectacular y, además, controla muy bien tanto las altas  luces como las sombras (casi siempre).

Esas mismas cualidades las vemos tanto en el objetivo 3x como en el 10x. Curiosamente, el 3x es el que menos he utilizado, pero no porque no me guste, sino porque prefería buscar objetivos que fotografiar con el 10x. 

Ese 3x tiene una calidad de imagen muy similar a la del objetivo principal, pero está claro que el más espectacular es el 10x.

Se trata de un objetivo que impresiona por su estabilización y que brilla en condiciones óptimas de luz. Su apertura f/4.9 hace que, en cuanto las condiciones no son óptimas, el rendimiento baje y el ruido aparezca, pero cuando disparamos de día es todo  un espectáculo.

De manera digital, podemos ir a un aumento de 30x o 100x. Como ocurría el año pasado, el 30x es el más ‘usable’, ya que el 100x ofrece imágenes que parece que tienen un filtro de acuarela. Es impresionante la estabilización en ese 100x, pero realmente no es algo que vayamos a usar… más allá de los primeros días.

El gran angular pone la guinda a la configuración óptica del S21 Ultra, aunque lo cierto es que es el objetivo menos impresionante de los cuatro. Es muy similar a lo que vimos la generación anterior y aunque corrige bien la deformación, le falta nitidez y hay escenas en las que algunas texturas se interpolan.

Su equivalencia de 13 mm es interesante para usos creativos, pero como digo, es el que menos sorprende.

Eso sí, hay veces en las que el HDR se pasa de rosca y hace cosas raras, pero estos días haciendo fotos no es un problema que hayamos visto demasiadas veces.

Si pasamos al sensor frontal, tenemos una cámara de 40 megapíxeles que no brilla ni por apertura ni por el tamaño del sensor/píxel. Es lógico teniendo en cuenta el tamaño de la cámara, pero al final eso hace que los selfies sean buenos, pero no más de eso.

Hace falta una muy buena condición de luz para tener un buen retrato con la cámara frontal, pero me gusta el trato de los colores y la textura de la piel.

Interior/noche

En condiciones más complicadas, todos los móviles sufren la aparición de ruido debido al tamaño tanto del sensor como del píxel. En el caso del S21 Ultra es algo más acusado porque el procesado es exagerado en las situaciones más complejas y algunos colores aparecen empastados, pero por lo general, estoy contento con el rendimiento.

El sensor principal se defiende bien en las dos condiciones y me gusta que se genere un bonito desenfoque de fondo sin recurrir al modo retrato. 

Algo interesante es que tiene una especie de modo macro que utiliza el sensor principal y el gran angular. En  este ejemplo se ve bastante bien. 

Si enfocamos con el principal, tenemos un muy buen desenfoque en prácticamente todo lo que no sea lo que estamos enfocando. Sin embargo, si activamos el modo de ‘todo enfocado’, tenemos más profundidad de campo y podemos enfocar desde bastante cerca. Hay más ruido, pero es curioso.

De noche contamos con un buen rendimiento, pero, de nuevo, un procesado exagerado. El modo noche se porta bien, pero el automático también es capaz de salvar la situación. Este modo noche se puede usar en todos los sensores, aunque en  el 10x es mucho  más complicado.

La estabilización es buena, pero no deja de ser un sensor con poca apertura y tomar fotos de 2/3 segundos hará que salgan movidas.

Lo bueno es que la app nos permite guardar un archivo JPG y una especie de RAW procesado que nos permite recuperar las sombras o altas luces con facilidad sin perder demasiado detalle en el resto de la escena. 

Vídeo

Samsung y Apple son las dos compañías que más brillan en este aspecto gracias a un muy buen enfoque y a una estabilización espectacular.

ttps://www.dailymotion.com/video/k63QdDgSyrJQjhwCELV

Video 4K60 con el objetivo principal

Video 4K60 con el objetivo principal

Video 4K60 con el objetivo principal

Con el sensor principal a 4K60, tenemos unas tomas muy bien estabilizadas y enfocadas, con un muy buen enfoque gracias al sistema láser.

Hay un modo ‘superestabilizado’ que limita la grabación a 1.080p60 y que también rinde bien, pero sinceramente, prefiero grabar a 4K porque la estabilización óptica funciona de maravilla.

Video superestabilizado con el objetivo principal

Y hablando de estabilización, es impresionante lo bien que rinde el estabilizador del objetivo 10x. Es decir, estamos hablando de un tele muy, muy largo que prácticamente no se mueve entre nuestras manos, algo que es digno de mención.

 

Videos con el objetivo 10x a 4K60

Por otro lado, tenemos un modo 8K a 24 fps. En escenas fijas es impresionante, pero no es realmente útil porque en cuanto hay algo de movimiento se notan esas 24 imágenes por segundo.

Video 8K24 con el objetivo principal

Sobre la app de cámara, no hay nada que no hayamos dicho a estas alturas porque OneUI 3.1 es bastante continuista en este sentido. Tenemos una aplicación que cuenta con las opciones básicas en el carrusel y que sigue apostando por ese modo de ‘Captura única’ que toma varias fotos y vídeos al mismo tiempo, con diferentes efectos y sensores para crear un collage muy interesante.

En el apartado de ‘Más’, tenemos las opciones como el modo noche o un modo retrato que, por fin, se llama modo retrato y no ‘Doble exposición’. Es una app sencilla, funcional, rápida y que permite editar el modo retrato tras hacer la foto de una forma bastante interesante y completa, con muchas acciones que simulan no solo la profundidad de campo, sino los diferentes objetivos y su ‘bokeh’.

Es cierto que, como Rubén comentaba en su análisis del S21+, en interiores y cuando cae la noche, el ruido aparece enseguida y el procesado puede hacer de las suyas.

Y el gran angular tampoco es algo espectacular, sino continuista respecto a lo del año pasado, pero el sensor principal está a un gran nivel, el 3x es muy útil en todas las ocasiones y el 10x, cuando la luz es la adecuada, es realmente increíble, con unas texturas, unos colores y una nitidez espectacular.

Samsung ha montado lo mejor de lo mejor en su buque insignia y es un terminal que inaugura, por todo lo alto, la competición de las cámaras tope de gama en 2021.

5.000 mAh de los que esperábamos algo más y un cargador que hay que comprar aparte

Y llegamos al punto polémico del análisis del Galaxy S21 Ultra, la autonomía. Cuando hablamos de baterías grandes, como la de 5.000 mAh que integra este S21 Ultra o la de 4.800 mAh de su hermano, el S21+, solemos pensar que la autonomía será de día y medio/dos días. Sin embargo, la realidad nos demuestra que esa autonomía no depende del tamaño de la ‘pila’, o no en exclusiva, al menos.

Samsung ha hecho un buen trabajo de optimización de su proceso de fabricación para reducir el tamaño del SoC a 5 nanómetros y sí, 5.000 mAh es una buena cantidad, pero sus terminales siguen estando lejos de otros móviles con una capacidad similar. 

Esta autonomía va a depender de varios aspectos, como el uso (aunque quien compre este móvil va a utilizar tanto las cámaras como el procesador a conciencia) o la configuración de pantalla. En mi caso, he utilizado la pantalla con el brillo automático, con la resolución más alta (QHD+) y con la tasa hasta 120 Hz. El Bluetooth y el NFC estaban conectados en todo momento.

Hay una opción para activar una especie de ‘modo turbo’, pero sinceramente, ni en el día a día ni en los test sintéticos he notado diferencia, por lo que ha estado apagado. El resultado es de entre 6:30/7 horas de pantalla

Es algo que no es poco, claro, pero el día que te pasas haciendo fotos o que juegas más de lo normal a títulos exigentes notas que llegas más apurado, pero desde luego es una mejora (de dos horas de media más) respecto a lo que lanzaron el año pasado, ya que con el S20 y S20+ llegaba muy, muy apurado al final del día con mi uso.


Un smartphone es un auténtico ordenador, agenda, comunicador social, una multiherramienta que cabe en la palma de la mano. Pero tiene un importante limitación, su autonomía. ¿Exísten trucos para cargar la batería del móvil más rápido?

Eso sí, se puede personalizar y bajando la resolución y la tasa de refresco, llegamos a las 7:30 horas de pantalla, una cifra más respetable y que podemos activar en un apuro cuando veamos que nos estamos quedando sin batería, pero aún nos queda un rato para llegar a casa.

Ahora bien, llegamos a la carga porque estamos ante un móvil de esos que hay que cargar por la mañana sin prisa cuando estemos estudiando/trabajando… o por la noche. La potencia máxima soportada es de 25 W y no, no es la carga más rápida disponible ni la más indicada para un móvil ‘Ultra’. 

Apple y Samsung siguen apostando por la carga rápida-lenta y, además, no incluyen cargador en la caja. Es verdad que los Galaxy son compatibles con otros cargadores USB Tipo-C, pero no todos los usuarios tendrán uno de 25 W en casa. ¡Ah! Para activar la carga rápida tenemos que seleccionar la opción en las opciones de batería.

De la manera que sea, nosotros lo hemos cargado con un cargador compatible PD de más de 25 W y el resultado ha sido de una carga del 50% en 49 minutos con un 100% en una hora y 38 minutos

Echo de menos un esfuerzo de los surcoreanos en este sentido con una carga que no pido que sea de 65 W, pero al menos de más de 30 W, como muchos fabricantes están incluyendo en sus dispositivos de gama media.

Por otro lado, el S21 Ultra (y el resto de la familia) soporta carga inalámbrica Qi de 15 W y carga inversa de 4,5 W. Es una carga inversa que es lo que esperamos en un terminal así y que nos va a permitir cargar lo que queramos, pero sobre todo es ideal para relojes o auriculares.

Y, a nivel de software, contamos con un modo de ahorro de energía, la típica limitación de uso en segundo plano y ajustes como el dela batería adaptable para, mediante una serie de algoritmos, ver qué apps son las que usamos menos y adaptar el consumo al vuelo.

Es un apartado correcto que, desde luego, no sobresale ni por autonomía ni por carga en un móvil que hace todo lo demás «a lo grande».

Lo último en conectividad con un muy buen sonido estéreo

Samsung es una de las compañías que primero dio el salto a los terminales 5G, pero lo hizo con una lógica «timidez» porque las redes no estaban demasiado extendidas a nivel mundial. Poco a poco, hemos visto una apuesta más en firme por la conectividad 5G, pero el año pasado siguieron lanzando tanto modelos 4G como 5G (el S20 FE es un ejemplo con un modelo 5G con procesador Qualcomm y otro 4G con procesador Exynos).

Eso se acabó y la nueva familia llega con lo último en conectividad. Tenemos, claro, 5G y, además, se trata de conectividad 5G tanto SA como NSA y la conectividad de UWB la banda ultraancha. Esto último, por desgracia, es una especie de «unicornio», pero en puntos muy concretos se pueden alcanzar velocidades de más de 2 Gbps.

Es algo que depende mucho de las antenas y de los teleoperadores y yo, aunque tengo 5G, es NSA de Movistar, por lo que la velocidad no es, ni de lejos, la óptima. Pero bueno, el móvil está preparado para ello.

Además, contamos con Wi-Fi 6, Bluetooth 5.2 y, cómo no, NFC tanto para pagos móviles como para conectar dispositivos de forma sencilla. 


En este reportaje te explicamos todas las gamas de móviles Samsung en 2021, una amplia variedad de dispositivos para todos los usuarios que debes conocer a fondo si quieres comprar uno.

SI nos vamos al apartado del sonido, contamos con un muy buen audio que permite tener una experiencia fantástica consumiendo contenido, pero también poniendo música mientras nos duchamos, por ejemplo, gracias a un sonido potente y que no distorsiona… hasta que llegamos al 80% del volumen.

A partir de ese punto, los agudos molestan un poco, pero si no nos pasamos con el volumen, tenemos una muy buena experiencia gracias a unos medios y agudos que responden bien y a unos graves que tienen pegada.

Tenemos Dolby Atmos, ecualizador y una función llamada Sonido adaptativo que realiza un test de audición al usuario para ajustar la frecuencia del sonido. Es interesante, pero no llego a apreciar una mejora respecto a la ecualización manual que, al final, me permite ajustar el sonido en función de mis gustos.

Es, como digo, un buen sonido estéreo, pero me habría gustado encontrar un apartado más potente en este S21 Ultra. El altavoz secundario (el del auricular de llamadas) tiene menos potencia que el principal y creo que en un móvil así, y de este precio, debería haber dos altavoces dedicados.

Es algo que otras compañías han hecho y que la propia Samsung ha puesto en práctica en sus tablets y, además, es algo que funciona realmente bien. Pese a esta «pega», vais a poder jugar a videojuegos y ver series disfrutando de un sonido claro y con pegada.

Opinión del Galaxy S21 Ultra: un móvil portentoso que quiere canibalizar a la gama Note

El S21 Ultra es el primer tope de gama de 2021 y se nota que Samsung ha echado el resto a la hora de crear un  móvil que recoge el testigo de la propuesta del año pasado, pero que pule todo aquello en lo que el S20 Ultra se quedó a medias.

Esto es algo que se nota en el diseño, mucho más elegante y premium que el del S20 Ultra gracias tanto a los materiales utilizados como, sobre todo, a que ya no somos un ‘anuncio’. Ni rastro del marketing de los 108 megapíxeles ni del Space Zoom 100x, una muy buena noticia porque es de mejor gusto que la solución  del año pasado.

Hablando de las cámaras, se trata de un conjunto realmente interesante, formando uno de los apartados fotográficos más imponentes y versátiles que podemos encontrar en cualquier teléfono gracias a un muy buen sensor principal, pero sobre todo gracias a un zoom  de diez aumentos que quita el hipo en textura, nitidez y estabilización… cuando las condiciones de luz acompañan. 

Cuando cae la noche o en interiores, el procesado es algo exagerado y el ruido aparece enseguida, pero aun así, sigue siendo un muy buen apartado fotográfico.

Del resto de elementos no tenemos más que buenas palabras empezando por una imponente pantalla y terminando por un procesador Exynos 2100 que brilla en todas las situaciones.

El punto flaco es un sonido que es de calidad, pero que debería ser algo mejor gracias a dos altavoces dedicados y una autonomía que sí, nos permite llegar al final del día sin problemas, pero la carga rápida de 25 W no es tan rápida y una compañía como Samsung no debería quedarse a la zaga en este aspecto.

Si queréis un móvil por la cámara y la pantalla, este S21 Ultra es de lo mejor que podéis comprar actualmente. Aunque, eso sí, de cara a una nueva generación nos gustaría ver una mejora en estos dos aspectos y, por pedir, una reducción de grosor, aunque eso es algo más complejo.

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