Juegos Olímpicos entre humanos y robots: Curly vence a varios equipos profesionales en el hielo | Tecnología

Se le considera el ajedrez sobre hielo por la precisión que exige este deporte olímpico de invierno, por lo que parece un competición adecuada para poner a prueba la robótica.

Los robots no solo se harán hueco en fábricas o empleos mecánicos, la tecnología también está dispuesta a hacerse un hueco en competiciones deportivas. Tras enfrentarse a los grandes maestros del ajedrez o entrar de lleno en las competiciones de los eSport, ahora le toca el turno al curling.

Desde fuera, el curling puede parecer muy sencillo, pero nada más lejos de la realidad. Este deporte de invierno pone a prueba la destreza y precisión de los equipos en los Juegos Olímpicos que deben elaborar complicadas estrategias para ganar. 

A estos deportista les ha salido nuevos competidores, Curly, robots impulsado por inteligencia artificial que ya se ha enfrentado a varios equipos profesionales y ha ganado en varias ocasiones. Según un artículo de Science Robotics, los responsables de esta máquina son los investigadores Seong-Whan Lee y Dong-Ok Won de la Universidad de Corea y Klaus-Robert Müller del Instituto de Tecnología de Berlín. 


Una empresa ha desarrollado Velox, un robot que nada como una medusa o raya, posee un sofisticado sistema de locomoción que le permite nadar, bucear, caminar por el fondo de un río o mar, avanzar sobre nieve o arena, e incluso caminar por el hielo.

Curly, en realidad, son dos robots diferentes. Al igual que los equipos de humanos, se necesitan varios jugadores para ejercer diferentes puestos. Uno debe ser el lanzador que empuja la piedra de granito por la pista de hielo, y otro deben encargarse de apuntar la piedra. En el caso de los humanos, uno lanza y otros barren la pista con energía para ejercer fricción e impulsar la piedra más lejos.

Los dos robots son similares, cuentan con una cinta transportadora para girar la piedra. Por otro lado, Curly puede estirar su cuello de casi dos metros hasta la altura de un ser humano y usar su cámara para observar toda la pista o detectar que se está acercando a la línea de hogline donde debe soltar la piedra. A todo esto, la inteligencia artificial le ayuda a crear estrategias de juego.

Lo único para lo que no está preparado Curly es para barrer, por lo que los demás equipos de carne y hueso no realizaron esa tarea para igualar posibilidades con el robot y que la competición estuviera más ajustada. Al final, Curly ganó 3 de 4 partidos.

«El juego de curling puede considerarse un buen banco de pruebas para estudiar la interacción entre los sistemas de inteligencia artificial y el mundo real» explica Seong-Whan Lee, coautor del artículo en  United Press International (UPI)

Destaca la revista Wired que una de las principales dificultades del curling y que puede ser un reto interesante para la IA, es la transformación del hielo tras cada lanzamiento. Los investigadores programaron a Curly con modelos físicos que simulan la capa de hielo, y luego entrenaron a Curly para que usara sus lanzamientos de prueba al comienzo del partido para ajustar sus modelos en consecuencia.

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