Prótesis mioeléctricas: impensable lo que puede hacer un mes después de recibirla | Tecnología

La medicina ortopédica avanza a saltos agigantados. Hace 30 años las prótesis eran elementos gomosos que camuflaban una pinza metálica. Hoy vemos la aplicación de tecnología de última generación como con esta prótesis de Esperbionics, con la que una usuaria puede hacer vida completamente normal.

Las prótesis mioeléctricas hacen uso de sensores que captan las señales eléctricas en el brazo del usuario y posteriormente son procesadas para mover los dedos de la mano de manera muy natural. No lee la mente, no, pero el usuario consigue esa sensación tras unas semanas de entrenamiento.

Es el caso de Nika, quien se apuntó para recibir una de estas prótesis de esperbionics y quien hace un mes probó por primera vez la misma. Su cara de asombro al ver que podía sujetar una botella de agua no tiene precio. Es cierto que no es un proceso rápido y que requiere entrenamiento.

Un mes después han grabado un vídeo de Nika realizando movimientos y acciones complejas como por ejemplo, coger un vaso, coger un cuchillo y cortar fruta o bien acciones de precisión. Sin duda es impresionante.

Cómo funciona una prótesis mioeléctrica 

Este tipo de prótesis hace uso de unos sensores que monitorizan las señales eléctricas que llegan a los músculos del miembro en el que se coloca. Según el usuario, requiere unos pequeños implantes en el miembro, pero es cirugía muy básica.

Tras ello unos sensores capturan esas señales y las pasan a un microcontrolador que permite traducirlo a movimientos de la prótesis.

Se pueden controlar los cuatro dedos y el pulgar así como también la rotación de la muñeca, por lo que el usuario tiene una sensación de uso bastante natural. Tanto es así que vemos cómo Nika es capaz de hacer muchas acciones impensables con otro tipo de prótesis:

 

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