POCO F3, primeras impresiones y toma de contacto con Snapdragon 870 y AMOLED a 120 Hz | Tecnología

Aunque siguen, en muchísimos aspectos, bajo el manto de Xiaomi -como Redmi-, POCO opera de manera independiente y parece que ha cogido carrerilla en lo que a lanzamientos se refiere.

El Pocophone F1 nos sorprendió a todos en 2018 y, tras un éxito apabullante, lo más sorprendente es que en 2019 se fueron de vacío. En 2020 es cuando se independizaron y vimos el X3 –que nos encantó– y un POCO F2 Pro que también llamó mucho la atención en la gama media-premium.

Tras abordar la gama que les quedaba, la de entrada con el POCO M3 –análisis-, la compañía china vuelve con dos productos que prometen reventar el mercado. Por un lado el POCO X3 Pro y, por otro, este POCO F3, ambos con procesadores a medida fabricados por Qualcomm y con características de lo más interesantes.

Sin más dilación y tras unos días probando el dispositivo, os contamos nuestras primeras impresiones del POCO F3. Y avisamos: nos está gustando, y mucho y nos parece de locos que cueste 299 euros en estos momentos.

Poco F3
Pantalla Panel AMOLED 6,67” | Full HD+ | Resolución de 2.400 x 1.080 píxeles | 395 píxeles por pulgada | 120 Hz | Hasta 1.300 nits | HDR10+
Procesador Qualcomm Snapdragon 870 5G
RAM 6 GB LPDDR4X
Almacenamiento 128 GB UFS 3.1
Cámaras traseras Principal 48 Mpx f/1.79 | Ultra Gran Angular 8 Mpx f/2.2 con 119º | Telemacro 5 Mpx f/2.4
Cámara frontal 20 Mpx f/2.45
Batería 4.520 mAh | Carga rápida 33 W incluido en la caja
Conectividad 5G | WiFi 6
Dimensiones y peso 163,7 x 76,4 x 7,8 mm | 196 gr
Precio Desde 349 euros

Primeras impresiones del POCO F3 por apartados:

POCO asalta la gama premium con el buen gusto de los teléfonos de 1.000 euros

Empecemos por el diseño, ya que es una de las cosas que más llaman la atención porque POCO ha dado un salto de calidad importante en este aspecto. Ya lo dieron con el F2 Pro, pero aquí se han superado y han clonado las líneas de la familia Mi 11i, lo cual, sinceramente, está genial.

Mi unidad es la de color blanco, que me parece la más bonita de las tres disponibles y el acabado del cristal trasero es mate con un tacto similar a la cerámica. Es muy, muy agradable, pero hay que tener cuidado porque me ha parecido bastante resbaladizo. Xiaomi, eso sí, incluye una fundita en la caja, la típica TPU transparente.

El módulo de cámara es idéntico al del Mi 11i, que no es más que el del Mi 11, pero alargado hacia abajo y que tiene los elementos muy bien integrados: tres cámaras, un micrófono enorme para el audio como si fuera una cámara más, el flash led en la isleta de plástico brillante y un sensor de brillo trasero.

Es muy, muy elegante y es algo que mantiene en los laterales, con la botonera en el lateral derecho que tiene dos acabados: glossy en la parte superior e inferior y microestriado en los laterales para mejorar el agarre y reducir las huellas.

En la parte superior tenemos un emisor de infrarrojos, un micrófono y salida de audio y en la parte inferior otro micrófono, el módulo de SIM, el USB-C y el altavoz principal.

Es extremadamente cómodo gracias a un grosor de 7,8 mm, pero volvemos a rozar los 200 gramos en este terminal por culpa del cristal: 196 gramos. 

Si nos vamos a la parte delantera vemos que Xiaomi sigue empeñada en conseguir, prácticamente, la simetría en los marcos. Tenemos unos laterales y marco superior de tamaño muy reducido y una barbilla que es algo más ancha, pero nada exagerado.

El orificio para la cámara es diminuto, como el del Mi 11 y el del Redmi Note 10 Pro y que, curiosamente, podríamos esperar del Mi 11 Lite, pero que no vimos en ese terminal. Y es una pantalla… espectacular.

AMOLED a 120 Hz con un muy buen sonido estéreo y ajustes de IA

Aun a riesgo de sonar repetitivo (porque ya lo dije con el Redmi Note 10 Pro –análisis– y con el Xiaomi Mi 11 –análisis-), las pantallas que está montando Xiaomi son una auténtica locura. 

Se trata de paneles AMOLED de Samsung que están muy bien calibrados, tienen una muy buena densidad de píxeles, ofrecen un contraste y unos colores vibrantes, altos niveles de brillo y, además, una fluidez espectacular.

Me da la sensación de que el POCO F3 monta exactamente el mismo panel que el que analizamos en el Redmi Note 10 Pro tanto por las sensaciones con él como por el brillo máximo, algo que veremos en detalle en el análisis.

Y es que, estamos hablando de un panel de altos vuelos con resolución de 2.400 x 1.080 píxeles que arroja 395 píxeles por pulgada en su panel de 6,67″

Es una muy buena relación de píxeles y no vamos a distinguirlos a simple vista y el panel es enorme para consumir contenido.

Es un panel, además, brillante con un brillo máximo de 1.300 nits según la compañía, aunque lo mediremos con nuestras herramientas de cara al análisis y, además, lo que tiene son dos sensores de brillo automático que funcionan genial.

Se trata de un sensor en la parte delantera y otro colocado en el módulo de cámara que, como en el Mi 11, capturan toda la información de la habitación para adecuar el brillo de manera rápida y muy precisa. Es un sistema que nos encanta, la verdad.

Los colores que tenemos gracias al panel AMOLED son espectaculares y, como siempre en MIUI con paneles de este tipo, tenemos generosas opciones de personalización para elegir el perfil y tono que más nos guste, así como pantalla Always-on Display y otra serie de numerosos ajustes de personalización.

El modo oscuro sigue presente, pero, de nuevo, sigue teniendo problemas con algunas apps, en las que muestra textos ilegibles. Y ya van demasiados móviles con este problema, Xiaomi…

Por otro lado, tenemos un refresco de 120 Hz y un muestreo de 360 Hz que, al final y junto al procesador y el sistema, contribuye a crear una experiencia de velocidad increíble en el móvil. Todo responde al instante, todo va muy rápido y la experiencia de usuario en este sentido es impecable.

Hay un par de opciones que podemos activar y que ya tuvimos en el Mi 11. Se trata de una mejora de HDR en vídeos que convierte, automáticamente, contenido SDR en HDR. Esa me gusta tenerla activada. Sin embargo, tenemos la opción MEMC que añade fotogramas adicionales a los vídeos… y eso no me gusta tanto, ya que no me gusta el efecto ‘telenovela’.

Para complementar a una excelente pantalla, tenemos sonido estéreo de calidad. Lo cierto es que es un muy buen apartado de audio que podemos poner al volumen máximo sin que chirríen los agudos y con unos graves que mantienen su pegada.

100% filosofía POCO con un SoC hecho a medida

En el interior es donde POCO saca músculo desde su primer terminal. En el F1 montaron el 845 en 2018 a un precio ridículo y el año pasado, también a un precio de lo más atractivo, vimos el SD 865 en el POCO F2 Pro.

Ahora lo que tenemos es un Snapdragon 870 que… ¿de dónde ha salido? Se trata de un chip 5G y que no hemos visto en otro terminal y, por el parecido con el 865+, podemos decir que es una versión mejorada y ‘overclockeada’ del chip estrella del año pasado.

Así, es un chip de ocho núcleos de CPU en el que uno va a 3,2 GHz, tres a 2,42 GHz y otros cuatro de menor consumo a 1,8 GHz. Está acompañado por 6 u 8 GB de memoria RAM (6 en mi caso) y por la Adreno 650.

No llega a los números del SD 888, que es una auténtica bestia, pero arroja unos resultados interesantísimos:

  POCO F3 OnePlus 9 Pro Xiaomi Mi 11 Galaxy S21 Ultra 5G Zenfone 7 Pro
Procesador SD 870 SD 888 SD 888 Exynos 2100 SD 865+
AnTuTu 674.543 715.885 705.986 642.161 639.131
PC Mark 12.187 11.718 13.216 15.730 15.428

De momento, MIUI 12.0.2, que es la última versión estable para el dispositivo, no nos deja pasar test como Geekbench o 3D Mark, algo habitual en estos últimos Xiaomi, pero esperamos que se actualice pronto el terminal para poder ofrecer esos datos. De todos modos, de cara al análisis seguramente recibamos un nuevo parche con MIUI 12.0.3.

Hablando de MIUI, el teléfono vuela. Tenemos esa especie de MIUI for POCO que, realmente, no se diferencia mucho del MIUI original. Simplemente cambian algunos iconos y hay alguna opción nueva, pero todo lo demás es idéntico al sistema de Xiaomi.

Tanto que tenemos las mejoras de imagen por IA que encontramos en el Mi 11 y que no hemos tenido en el Mi 11 Lite (por procesador), así como los ‘Superwallpapers’ de Xiaomi, que me siguen pareciendo impresionantes. Consumen más batería y la animación de desbloqueo es algo más lenta, pero son impresionantes.

Hablando del desbloqueo, tanto por huella -lateral- como por rostro, el móvil es rapidísimo, como los últimos terminales de la compañía china, gracias a unas animaciones muy pulidas.

Y esos errores de MIUI que vimos en móviles como el Redmi Note 10 Pro o el Mi 11 y que nos daban la sensación de que Xiaomi se estaba durmiendo en los laureles en lo que a optimización del software se refiere, no han estado presentes en el POCO F3.

Y sí, puede con todo. Aunque tenga la versión de 6 GB, el sistema va como un tiro, los juegos se pueden disfrutar en su configuración máxima y los elementos compatibles con 120 Hz son una delicia.

Hablando de rapidez, tenemos 128 GB de almacenamiento UFS 3.1. No se pueden ampliar mediante nanoSD, ojo, y la velocidad es algo más lenta que en otros teléfonos con mismo tipo de RAM y ROM, pero es una velocidad muy alta. De cara al análisis, volveremos a repetir los test si hay una actualización.

  POCO F3 OnePlus 9 Pro Xiaomi Mi 11 Galaxy S21 Ultra 5G Zenfone 7 Pro
Tipo de memoria UFS 3.1 + LPDDR5 UFS 3.1 + LPDDR5 UFS 3.1 + LPDDR5 UFS 3.1 + LPDDR5 UFS 3.1 + LPDDR5
Escritura secuencial 418,03 MB/s 502, 92 MB/s 504,46 MB/s 377,17 MB/s 530,50 MB/s
Lectura secuencial 880,28 MB/s 1,41 GB/s 1,20 GB/s 1,09 GB/s 1,46 GB/s
Escritura aleatoria 32,96 MB/s 39,65 MB/s 32,32 MB/s 38,34 MB/s 39,47 MB/s
Lectura aleatoria 15,89 MB/s 32,93 MB/s 34,48 MB/s 23,87 MB/s 22, 37 MB/s
Velocidad de copia en memoria 10,93 GB/s 12,33 GB/s 12,14 GB/s 10,21 GB/s 9,44 GB/s

Sobre la batería, tenemos una batería de 4.520 mAh. Es una capacidad lógica si tenemos en cuenta los 7,8 milímetros de grosor y que nos ha dado unos resultados… sorprendentes en el test sintético, aunque en el día a día hemos tenido otras sensaciones.

En el test, con el brillo al máximo, hemos tenido una autonomía de 12 horas y 34 minutos. Es, como siempre decimos, algo orientativo, ya que en el día a día intervienen muchos otros factores. Estos primeros días he tenido unas seis horas y media/siete horas de pantalla, pero hay que esperar al análisis del Poco F3 para tener datos más precisos.

La carga se realiza mediante el clásico cargador de Xiaomi de 33 W que nos permite cargar el terminal en menos de una hora.

Dos cámaras que cumplen y un telemacro que me sigue encantando

Hay que probar más las cámaras, ya que solo hemos tenido unos días para poder hacerlo, pero de momento nos han dejado una sensación… agridulce. Y creo que es culpa nuestra porque tenemos un móvil en el que prácticamente todo está a un nivel de gama premium, pero claro, en la cámara es donde han hecho algunas concesiones.

Tenemos un sensor principal de 48 megapíxeles que no es demasiado grande, 1/2″ y que cuenta con una apertura f/1.8. Con buenas condiciones de luz, tenemos una cámara que cumple. Os dejamos algunos ejemplos aunque, como siempre, entraremos en profundidad en el análisis, con más ejemplos.

No cuenta con un procesado demasiado saturado, algo que no está mal si lo que queremos es retocar a posteriori la imagen, pero tampoco es un perfil plano. Con buena luz, ya digo, es una buena cámara.

Cuando la luz cae… las cosas cambian y hay escenas en las que hay elementos demasiado subexpuestos.

Además, con la lente perfectamente limpia, si hay fuentes de luz más allá de la zona central, se producen halos extraños.

El gran angular es el que ya hemos visto en móviles recientes con 8 megapíxeles y una apertura f/2.2 que corrige bien, gracias al procesado, la aberración cromática, pero que no nos permite ampliar debido a los 8 Mpx y que, además, presenta un cambio de color importante comparado con el sensor principal.

Sin embargo, el que más me gusta es el telemacro, es el de 5 Mpx f/2.4 que cuenta con una magnificación 2x y que, además, produce un desenfoque de fondo de lo más bonito.

Necesitamos buen pulso porque no está estabilizado y también es necesaria buena luz, pero las fotos que conseguimos son espectaculares si tenemos en cuenta que están hechas con un móvil.

Para muestra, un botón:

Con el macro, también podemos grabar vídeo a 1.080p, pero necesitamos buen pulso e ir buscando el enfoque de manera manual:

En el frontal tenemos un sensor de 20 megapíxeles f/2.5 que ofrece los siguientes resultados:

Si pasamos al vídeo, hay algo que no logro entender. Tenemos un vídeo a 4K30 como máximo y, teniendo en cuenta el procesador, habría estado bien contar con 60 fps en el modo 4K. 

Sin embargo, aunque no tenemos 60 fps, lo que sí hace el procesador es estabilizar muy, muy bien de manera electrónica. 

Eso sí, hay algo de tirones en el resultado, pero como he mencionado en un par de ocasiones… seguramente más pronto que tarde recibamos una actualización que corrija esto.

Todas las papeletas para comerse el mercado

El POCO F3 nos ha causado unas buenísimas impresiones en estos primeros días de uso. Es un móvil que lo tiene todo para triunfar gracias a unas especificaciones de gama premium y menos concesiones de las que podría parecer.

En términos de diseño, es un móvil muy cuidado con un tacto muy agradable y unos materiales de calidad. Tenemos un procesador 5G que rinde de maravilla en todo tipo de tares, un MIUI 12.0.2 que parece mejor optimizado que las últimas versiones y una pantalla espectacular.

Puede que la concesión en este dispositivo, la única que hemos encontrado en estos días de uso, es la cámara principal, pero como siempre os decimos, necesitamos más fotos y más días para, de cara al análisis, poder entrar a fondo.

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