Los efectos positivos que tiene dormir acompañado | Life

Un nuevo estudio revela otra ventaja de la vida en pareja: dormir con tu ser querido puede alargar la duración de tu fase de sueño profundo. Esta fase se asocia a la formación de recuerdos, la regulación de emociones… Cuanto más largo y estable es este período de sueño, mejor para tu salud.

¿Estás casado y duermes con tu pareja? Si es así, puede que estés durmiendo mejor que cuando estabas soltero. O al menos eso concluye un nuevo estudio publicado en Frontiers in Psychiatry (a través de The Academic Times). 

La investigación descubrió que las personas casadas experimentan fases de sueño profundo (también conocidas como fases REM) más duraderas y estables que los solteros. Esta fase del sueño está asociada a la formación de recuerdos y a la regulación de emociones.

El líder de la investigación es Henning Johannes Drews, de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología, ofrece posibles explicaciones detrás del hallazgo. Una teoría es que el calor corporal de la pareja podría ayudar a regular la temperatura mientras se duerme. Eso permitiría una experiencia de sueño más consistente.


Última edición de la pulsera de actividad de Xiaomi con monitor de actividad física, sensor de ritmo cardiaco y medición de oxígeno en sangre con una mejor y mayor pantalla.

Una segunda teoría apunta a que el saber que se duerme en pareja ofrece una sensación de seguridad que ayuda a regular la actividad de dormir.

«¿Será porque tu pareja te da la sensación de seguridad o será porque dormir en compañía mantiene la cama caliente?«, se pregunta Drews. «Independientemente de la explicación, lo importante es que la investigación destaca algunos de los beneficios de estar en una relación«.

Otra explicación podría girar en torno a cierta característica del sueño REM. Esta fase del dormir se beneficia de los ritmos circadianos. Estos son cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo de 24 horas. 

Vivir en pareja normalmente conlleva una rutina consistente, y dicha rutina ayuda a preservar buenos ritmos circadianos. A su vez, estos facilitan el sueño REM.

Para llegar a estas conclusiones, se realizó una prueba con 69 individuos casados y 69 individuos solteros con características demográficas y de salud similares. De esta muestra, las personas casadas tienen un 10% más de fase REM que las solteras. 

Aunque es un porcentaje aparentemente menor, Drews, líder del proyecto, comenta que no hay que menospreciar la diferencia. Incluso el cambio más pequeño en la fase REM puede tener enormes impactos en la salud mental y física de la persona en cuestión. Impactos, además, duraderos.

En este sentido, el sueño REM sigue siendo un misterio. Se sabe que podría tener un papel importante en coger retazos del día vivido y, durante el sueño, reconvertirlos en recuerdos a largo plazo. 

Esta fase del sueño profundo abarca el 20% de una noche y su activación suele asociarse a sueños muy vívidos e incluso, en ocasiones anómalas, a que el cuerpo se quede paralizado pese a los deseos de su dueño de moverse. Es el fenómeno conocido como parálisis del sueño.

Se han estudiado los efectos negativos de tener una fase REM irregular o baja. Esta condición negativa se suele asociar a elevados riegos de mortalidad o graves problemas emocionales. Interrupciones regulares de la fase REM pueden llevar al insomnio.

¿El siguiente paso del equipo de investigadores? Descubrir cómo las dinámicas de una relación afecta los patrones de sueño REM. «Estas exploraciones pueden ayudarnos a entender cómo la calidad de la relación afectan al sueño«, explica Drews. «Es bien sabido que la gente con buenas relaciones tienen estrés mental menor, o menos incidencias de desórdenes mentales. Y viven más«.

Este artículo fue publicado en Business Insider España por Daniel Cáceres.

Deja un comentario