Lenovo ThinkPad X1 Fold, análisis y opinión | Tecnología

Lenovo es una de las compañías que lleva años llevando los portátiles un paso más allá. Lo hemos visto con sus Yoga, con los portátiles gaming delgaditos y, sobre todo, con unos ThinkPad X1 que son la joya de la corona al combinar estrategia, portabilidad y potencia en un equipo muy compacto.

Y teniendo en cuenta la trayectoria del sello ‘ThinkPad’, parece evidente que debía ser un PC de esta familia el que enarbolara la bandera de ‘El portátil del futuro’. Y vaya si lo han conseguido, ya que el ThinkPad X1 Fold es el primer portátil con pantalla plegable.

Esto es una enorme ventaja de cara a la portabilidad y la productividad, además de ser sumamente interesante y llamativo, pero como veremos en este análisis del ThinkkPad X1 Fold, el software y el hardware deben ir a una si no quieren ofrecer una experiencia agridulce.

  ThinkPad X1 Fold
Dimensiones Plegado: 27,8 x 158,2 x 236 mm | Abierto: 11,5 x 299,4 x 236 mm
Peso total 999 gramos
Sistema operativo Windows 10 Pro
Procesador Intel Core i5-L16G7
GPU Integrada
Memoria RAM 8 GB
Almacenamiento 256 GB NVMe
Tipo de pantalla OLED táctil
Resolución de pantalla 2.048 x 1.536 píxeles | 300 nits de brillo | 95% DCI-P3 | Formato 4:3 con 13,3″
Conectividad inalámbrica Wi-Fi 6 | Bluetooth 5.1 | LTE/5G opciónal
Conectores de datos A/V 2 USB 3.2 Gen 2
Batería 50 Wh | Cargador USB-C de 65 W
Precio

Apartados del análisis del Lenovo ThinkPad X1 Fold:

Muchos portátiles en uno

El ThinkPad X1 Fold es un dispositivo que llama la atención en cuanto lo sacas de la caja. Incluso habiendo toqueteado móviles plegables, tener un portátil con este formato es algo que llama poderosamente la atención.

Y antes de encender la pantalla hay una idea que sobrevuela la cabeza, la de que estoy sosteniendo un prototipo que se ha puesto a la venta por casi 3.400 euros para demostrar de lo que la compañía es capaz.

Esta idea de estar trabajando con un portátil prototipo es algo que se hace evidente cuando empezamos a trastear con Windows, pero hay que reconocer que en términos de diseño estamos ante algo espectacular.

Por fuera tenemos una cobertura de piel (que podría ser sintética en lugar de real, Lenovo) que esconde una serie de rieles y bisagras que permiten que esa cobertura se deslice cuando abrimos el portátil.

El periodista que lo tuvo antes que yo lo trató un poco mal, hundiendo algunos botones y tirando de esa pieza de piel que recubre el equipo, despegando una parte. Si lo compráis, no seáis tan… curiosos, ya que os lo podéis cargar.

En esa protección de piel, en la parte trasera, encontramos una parte móvil, una patilla que nos servirá para colocar la pantalla en una mesa en formato horizontal y vertical, como si fuera una tablet con su soporte.

Y cerrado parece una libreta con un acabado muy, muy bueno y un tacto espectacular. Pesa 999 gramos, pero da la sensación de ser algo más pesado debido a que es tan pequeño que lo asociamos a una libreta o agenda y parece más bien un trampantojo.

Si atendemos a los laterales, vemos cómo Lenovo ha solucionado el problema de los dispositivos plegables. Para que las dos partes de la pantalla no dejen un hueco por el que pueda entrar suciedad y partículas que rayen la pantalla, tenemos un teclado.

En cuanto abrimos el Fold vemos una mitad superior de la pantalla que funciona como si fuera la pantalla de un portátil convencional y un teclado muy, muy fino que tiene una trasera imantada y se mantiene pegado a la base (que no deja de ser la otra mitad de la pantalla). En uno de los laterales tiene un soporte para el pen.

Podemos quitar este teclado y, como es Bluetooth, se va a poder usar aparte para aprovechar las 13,3″ de diagonal en el formato completo, pero ya llegaremos a eso.

Los marcos son gruesos y el acabado es con un material gomoso. El grosor de los mismos es de 1,3 mm en dos de los laterales y de 1,7 mm en los otros dos hacen que la sensación con este ThinkPad sea como con los ThinkPad de antaño. 

En uno de los laterales tiene una cámara y un sensor IR para Windows Hello.

Además, no me gusta mucho este acabado porque, además de tener marcas de tanto poner y quitar el teclado, en la zona de la bisagra tenemos un acabado más ‘blandito’ que no da un aspecto premium. Definitivamente, es un punto a mejorar en siguientes generaciones.

Los laterales son de plástico y aquí sí encontramos un material de calidad. Y lo cierto es que hay poco que decir de estos laterales porque tenemos dos USB-C, un LED de estado, botón de bloqueo y volumen, cuatro micrófonos y ranuras de disipación. Nada más.

Echo de menos un jack de 3,5 milímetros, pero entiendo que es una concesión necesaria debido al grosor del dispositivo y a la distribución de los elementos internos. 

Si despegamos el teclado y abrimos el fold, tenemos una tablet gigante. La protección de piel cubre toda la parte trasera y el agarre es cómodo debido a esos grandes marcos (sí, sirven para algo, aunque reduciría su tamaño y cambiaría el material).

Y gracias a la pestaña que comentábamos hace unos párrafos se puede poner en una superficie tanto en vertical como en horizontal sin necesidad de comprar un soporte externo.

Es decir, aquí lo que tenemos es una pantalla plegable que permite a la compañía crear un dispositivo que es un 2 en 1, un convertible y un portátil tradicional, pero todo a la vez

Y por eso creo que tiene tanto sentido este tipo de paneles de cara al futuro, ya que la propia Lenovo junta tres de sus líneas de producto en uno solo con esta solución.

Un OLED flexible y táctil que se ve de maravilla

La pantalla es, sencillamente, espectacular. Estamos ante un panel OLED de 13,3″ cuando está abierto por completo y cuenta con un formato raro en portátiles, pero que personalmente me gusta mucho.

Su relación de aspecto es 4:3 y, junto a la de los Surface, creo que es la mejor para un trabajo de oficina, ya que te permite tener bastante espacio en el eje vertical, algo que agradeces si trabajas en pantalla partida con un editor de texto y un feed de una red social, por ejemplo.

El brillo es de 300 nits y sí, nos habría gustado un poco más, pero en estos cuatro meses que llevo con el ThinkPad X1 Fold solo he echado de menos algo más de brillo en un par de ocasiones.

El contraste es espectacular, la profundidad de colores es la típica de un panel OLED y cuenta con un perfil DCI-P3 del 95%

Cuenta con una herramienta de calibración de Lenovo para cambiar parámetros de la pantalla con diferentes perfiles y hacer que sea menos saturado, óptimo para fotografía, etc.

La resolución es de 2.048 x 1.536 píxeles cuando vemos el panel completo de 13,3″. Es una resolución óptima que se parte por la mitad cuando ponemos el teclado encima para ofrecer una pantalla más pequeña con una resolución de 1.536 x 1.006 píxeles. No es justo la mitad porque hay una zona en la bisagra que apaga los píxeles, justo la que está tocando con el teclado.

Por cierto, evidentemente, cuando ponemos el teclado la zona de pantalla que está justo debajo se apaga y, como es OLED, no consume energía.

El panel es táctil y vamos a poder usarlo tanto con el dedo como con el pen. Sin embargo, os recomiendo tocarlo lo menos posible. Y es que, las huellas se quedan muy marcadas y como no estamos ante un cristal, sino ante un plástico, mejor tener que limpiarlo lo menos posible, por si acaso.

La respuesta es perfecta y lo cierto es que cuando abrimos la pantalla por completo, la barra central que está sobre la bisagra no se nota en los ángulos de visión normales para trabajar con el portátil.

Si cambiamos el ángulo de la pantalla para ponerlo en forma de concha sobre una mesa, pero sin el teclado encima, ahí sí vemos claramente el efecto de doblar el panel, pero en el día a día es algo que no me ha molestado ni a la vista ni al tacto al pasar el pen o el dedo por esa zona. 

Si quieres ver y sentir la zona de unión, lo vas a conseguir, está claro, pero es algo que vas a tener que ‘buscar’.

Vamos a poder consumir contenido perfectamente y en muy buena calidad, aunque está claro que estamos ante un equipo para trabajar y eso lo evidencian sus altavoces. 

Tenemos un conjunto de cuatro altavoces que consiguen un volumen correcto, pero que en conjunto no pasa de, bueno, pues de eso, de ofrecer un sonido correcto

Y podéis pensar que es por el tamaño, pero en un iPad, una Tab S7 o en el MatePad 11 tenemos un sonido superior, y son más delgaditas.

Potencia y velocidad con un Windows 10 fuera de sitio

Vamos al interior porque aquí tenemos bastante de lo que hablar. Un equipo así necesita un procesador especial y Lenovo ha escogido lo último de Intel con bajo consumo.

Se trata del Intel i5-L16G7, una CPU de undécima generación con una litografía de 10 nanómetros y un TPD de 7 W.

Es un procesador de muy bajo consumo y una arquitectura particular de 5 núcleos y cinco hilos con una frecuencia de 1,4 GHz y un turbo de 3 GHz. Integran memoria LPDDR4x (8 GB en nuestro caso) y una GPU de 500 MHz.

Son compatibles con Wi-Fi 6, LTE y su reducido tamaño hacen que ocupen muy poco espacio en el interior del equipo. Por eso, están destinados a ordenadores portátiles convencionales, pero ultradelgados, así como a dispositivos con pantalla flexible o doble pantalla.

Sobre cómo se porta, aquí tenéis una tabla de benchmarks comparando la CPU la Surface Go 2 con su procesador Pentium Gold 4425Y que cuesta mucho, mucho menos:

ThinkPad X1 Fold Surface Go 2
PC Mark 2.490 2.702
Velocidad SSD Lectura de 1.771,72 MB/S | Escritura de 1.034,13 MB/s Lectura de 1.626,14 MB/s | Escritura de 296,99 MB/s
Geekbench 4 3.553 mononúcleo | 6.902 multinúcleo 4.129 mononúcleo | 6.853 multinúcleo
Geekbench 5 719 mononúcleo | 1.730 multinúcleo 887 mononúcleo | 1.632 multinúcleo

Es un equipo que no destaca por su potencia, algo que tampoco pretende ni debemos buscar en este formato, al menos de momento, pero creo que si Windows funcionara bien con procesadores ARM, Lenovo habría buscado un SoC de Snapdragon para su X1 Fold, ya que habría ganado en potencia y, sobre todo, autonomía.

Pero bueno, si nos ceñimos a lo que tenemos entre manos, estamos ante un equipo rápido que se defiende bien con programas del día a día. Creo que el mejor uso para este PC es con aplicaciones en la nube y entornos de ofimática, pero evidentemente vais a poder instalar algo más pesado.

Photoshop o Capture One van bien en el X1 Fold y me ha parecido que la gestión de temperatura es muy buena. Si no lo cargas mientras lo usas, es un equipo silencioso y que no se calienta en exceso. Eso sí, cuando lo usas a la vez que lo estás cargando, la temperatura sube y el ventilador empieza a soplar de manera evidente.

El rendimiento es bueno, pero la experiencia general con el equipo ha sido un poco caótica. Con todas las actualizaciones instaladas y con Windows 10 Pro 21H1 en el momento de escribir estas líneas, Windows sigue portándose de manera errática en algunas ocasiones.

Y es que, el sistema no está hecho para este formato, al menos de momento. Si estamos trabajando en un formato (portátil, con la pantalla abierta en una superficie o en modo tablet), Windows va razonablemente bien.

Sin embargo, cuando empezamos a cambiar de formato, hay veces que ponemos el teclado y la pantalla que queda bajo el mismo no se apaga, o aparece una franja verde donde está la barra de tareas, o la pantalla no gira, o no ocupa el 100% cuando quitamos el teclado y lo queremos usar a pantalla completa…

Son una serie de errores que no son graves (excepto una vez que no reconoció el teclado, aun teniendo batería, y no iniciaba Windows porque me pedía tener un teclado, obligándome a conectar uno externo), pero que están ahí y ya no solo empañan la experiencia, sino que alguna vez me han llegado a enfadar.

Lenovo ha incluido una solución para abrir pestañas en posiciones predeterminadas en la pantalla, pero es un parche que no termina de solucionar un problema evidente con el sistema.

Aun así, esto es algo que se solucionará con el tiempo y no deja de ser algo normal porque es un dispositivo único, pero me gustaría haber instalado mi Windows 11 como usuario Insider para ver qué tal se adapta el nuevo sistema.

Teclado y touchpad 100% thinkpad, pero sin ‘bolita’ y condicionado por el tamaño

El teclado que estáis viendo en las fotos es opcional, ya que si no lo tenemos, lo que pasa cuando pinchamos sobre un campo de texto es que aparece un teclado virtual.

No es lo óptimo para trabajar, ya que ni la velocidad ni las sensaciones son las mismas que con un teclado físico, y la verdad es que el de ThinkPad es muy, muy bueno.

Tiene una parte inferior imantada y se carga directamente de manera inalámbrica cuando está conectado al ThinkPad, pero también cuenta con un microUSB 2.0 para cargarlo así en caso de necesidad.

Es Bluetooth y podemos trabajar con él tanto pegado al dispositivo como por separado y el tacto es muy, muy bueno. El rebote y el sonido de las teclas también es satisfactorio, pero como el formato es tan pequeño, hay teclas que tienen hasta cuatro opciones de caracteres. 

Y hablando de cosas pequeñas, el touchpad es excesivamente compacto. Evidentemente es algo lógico y necesitamos un touchpad en Windows, pero no es cómodo

De hecho, cuando estoy escribiendo (una vez me he acostumbrado al tamaño de las teclas) estoy cómodo, pero es un suplicio tener que usar el touchpad.

Por otro lado tenemos el pen que se carga por USB-C y que cuenta con una más que correcta precisión, tacto y peso.

Una batería condicionada por el formato y con carga USB-C

En el apartado de la batería no tenemos algo tan ‘futurista’ como el resto del conjunto y contamos con una ‘pila’ de 50 Wh.

Si uso el dispositivo en modo pantalla completa, tengo para unas tres horas y si lo uso como un portátil convencional, para unas cinco con el modo equilibrado. Y sin meter mucha caña, ya que tengo Spotify, Slack y un par de pestañas de Edge.

Para un portátil no está mal, pero estamos hablando de un dispositivo hecho para vivir fuera de casa y creo que el llevar un procesador Intel, aunque consuma muy, muy poco, pasa factura. Y, claro, la batería no es la más grande o densa que podrían haber introducido.

Lo bueno es que vamos a poder salir de casa con solo un cargador si nos vamos de viaje, ya que podemos usar cualquiera de los dos USB-C para realizar la carga. 

El cargador que viene en la caja es de 65 W y tarda unas dos horas en llenar el 100%, aunque si lo vais a usar conectado al cable durante mucho rato, os recomiendo usar el software Lenovo Vantage para activar el optimizador de carga.

Esto impide que la carga supere cierto porcentaje cuando está conectada por cable para evitar su degradación. 

Un futuro prometedor que aún no veo en el horizonte

Llegamos al final del análisis del ThinkPad X1 Fold y lo cierto es que resulta complicado valorar y poner nota a un producto tan innovador, tan único en su especie. 

No tenemos con qué comparar en su segmento y hay puntos que afectan a la experiencia de usuario, sí, pero también un factor de forma que es espectacular y muy versátil.

En lo que al hardware respecta, hay muy buenas ideas. Me gusta la trasera que cubre el dispositivo, el plástico de los laterales y la distribución de puertos, botones, micrófonos y salida de aire me parece correcto y también me gusta que la bisagra se disimula muy bien.

Que el teclado sea magnético es una gran idea y, al final, la portabilidad es la clave en este dispositivo. Ocupa poco en la mochila/maleta y cuando lo he sacado a pasear en la mano, tampoco abulta mucho. Es una libreta gorda, vaya.

Rinde bien, la pantalla es espectacular y es rápido, pero habría metido unos mejores altavoces y, sobre todo, a Windows le falta una vuelta en la plancha para terminar de hacerse para dispositivos de este tipo.

Es un portátil caro, carísimo, pero también es el primero con pantalla flexible y eso se paga. Creo que el usuario es muy nicho, pero si tienes el dinero, te llaman los Yoga, pero te molesta el teclado al doblar el dispositivo para ponerlo en modo tablet, esta es la solución.


El ThinkPad X1 Fold es el primer portátil con pantalla flexible que hace que el dispositivo sea un 3 en uno al combinar el formato portátil, el convertible y el de los 2 en 1.

Y sí, pese a los fallitos, y Windows, esta tecnología es prometedora y excitante. ¿Ideas para la segunda generación? Un pulido en marcos, un procesador de Qualcomm y, sobre todo, una mejor batería. Puliendo eso sí puede entrar en los planes de compra de los usuarios.

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