Las razones por las que los jóvenes ya no se sacan el carnet de conducir | Motor

En cuatro años, España ha perdido 2 millones de conductores. Uber lo atribuye al desinterés de los jóvenes, y las estadísticas así lo confirman. ¿Por qué los jóvenes no quieren sacarse el carnet de conducir?

Hace unas semanas Uber publicó un estudio en donde aseguraba que solo el 58% de los jóvenes nacidos a partir de 1995 tienen carnet de conducir, frente al 81% de sus padres, con la misma edad.

Más allá del interés propio y la escasa muestra de Uber (2.500 entrevistas), las estadísticas de la DGT parecen darles la razón: entre 2015 y 2019 se han perdido 2 millones de conductores en España, y entre los que quedan solo el 25% tienen entre 18 y 34 años, frente al 40% de hace 20 años.

Los más jóvenes están perdiendo el interés por conducir. ¿Cuáles son las razones? Nuestro compañero Iván Fombella de Auto Bild ha indagado en ellas.

Un producto de lujo

La principal razón por la que los jóvenes no se sacan el carnet de conducir, es económica. Tanto el propio permiso como el coche y su mantenimiento, cuestan un dinero que ellos no tienen.

Con una tasa de paro juvenil que ronda el 40% y los sueldos mileuristas, es muy complicado pagar las cuotas del coche, los seguros, el combustible y el mantenimiento.

Incluso el propio permiso ya es una muralla. En España sacarse el carnet de conducir cuesta de media entre 665 y 1.500 euros, según la ciudad y las veces que tengas que hacer los exámenes.

Es un cantidad importante que muchos jóvenes no tienen. O no lo gastan si luego no pueden comprarse un coche.

Tecnología y estilo de vida

Otras encuestas nos dicen que los jóvenes prefieren un buen móvil, a un coche. Su estilo de vida es diferente al de sus padres, y se ha afianzado con la pandemia.

Ya no necesitan desplazarse en coche para ver a sus amigos, porque lo hacen por videollamada, ni ir al centro comercial a comprar, ahora se lo traen todo a casa. 

Muchos de sus pasatiempos, desde los videojuegos a las películas, las series o la música, los tienen al alcance del móvil a través del streaming o las compras digitales.


Este dispositivo sustituye la vieja radio en un coche antiguo y ofrece Android Auto o Apple CarPlay con los asistentes de voz de Google y Siri, apps de Google, YouTube, Spotify y mucho más.

La nueva movilidad urbana

Por supuesto, no es que los jóvenes se pasen todo el día en casa. Pero ahora, cuando tienen que desplazarse, tienen muchas más opciones de movilidad que sus padres.

Pueden usar un patinete, una bici o una moto eléctrica, pero también un Uber y similares, o alquilar los mencionados scooters, bicis o coches eléctricos que no necesitan carnet.

También el transporte público, autobuses de línea, trenes y servicios como el AVE han mejorado.

Ecologismo

Los jóvenes tienen una conciencia ecológica más arraigada. A fin de cuentas son ellos los que heredarán un planeta enfermo por culpa de sus progenitores, y ven a los coches de combustión como una de las principales causas de esa enfermedad.

La llegada de los coches eléctricos puede hacer que recuperen las ganas de sacarse el carnet de conducir.

Ya no es un símbolo de estatus

Antes tener coche propio, aunque fuese un coche de segunda mano que se caía a pedazos, era un símbolo de libertad y autonomía juvenil, de alcanzar la edad adulta, e incluso de rebelión.

Estos valores ya no existen entre los más jóvenes, que tienen otros intereses, como ser populares en las redes sociales o los juegos multijugador online, e incluso presumen de no necesitar coche porque usan un scooter, transporte público, etc.

Cada vez menos, y más urbanos

España es uno de los países con la natalidad más baja, y el porcentaje de jóvenes con respecto a la población total es menor.

Los jóvenes de las zonas rurales, que es donde más se necesita un coche, se desplazan a las ciudades, en donde las mayores opciones de movilidad lo hacen menos necesario.

Sumando todas estas razones, podemos entender porqué los jóvenes cada vez tienen menos interés por sacarse el carnet de conducir.

Queda por ver si es algo coyuntural y pasajero, o realmente estamos ante un cambio generacional.

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