JBL Reflect Flow Pro, análisis y opinión | Tecnología

JBL es una de las compañías punteras cuando hablamos de dispositivos de sonido y sus auriculares, aunque no suelen ocupar las primeras páginas, son de los que más calidad ofrecen a nivel general, jugando en las grandes ligas.

Estos últimos meses hemos visto propuestas tan interesantes como los JBL Live Pro+ TWS, pero ahora llegan unos JBL Reflect Flow Pro (vaya tela con el nombre) que quieren conquistar a los usuarios más deportistas.

¿Sus argumentos? Un diseño diferenciador, un buen sonido, batería y, sobre todo, certificación IP68. Tras llevarlos durante muchas horas al día esta última semana, aquí va nuestro análisis de los JBL Reflect Flow Pro.

JBL Reflect Flow Pro
Tipo In-ear
Drivers 6,8 mm
Sensores Sensor de proximidad
Cancelación activa de ruido (ANC)
Conectividad Bluetooth 5.0
Batería Hasta 30 horas con ANC apagada | Hasta 24 horas con ANC
Protección IP68
Compatibilidad iOS y Android | Compatible con Google Fast Pair
Precio 179,99 euros

Apartados del análisis de los JBL Reflect Flow Pro:

Cuesta algo ponerlos, pero no se te van a caer ni con las burradas que hagas en crossfit

Como es habitual, vamos a empezar hablando del diseño, ya que es clave en casi todos los dispositivos y aquí tiene un puntito mayor de importancia.

Vamos a empezar hablando de la caja, ya que es bastante ancha y de esas que se notan en el bolsillo. Tiene unas dimensiones de 37,41 milímetros de alto, 42,30 mm de ancho, 71,53 de largo y un peso sin los auriculares de 62.

Sí, se nota que la llevamos encima porque es excesivamente gruesa si la comparamos con otras cajas. No es la de los WF1000XM3 –análisis-, pero está entre las más grandes que hemos probado.

Además tiene una cosita que puede que guste a los usuarios que vayan a correr con la caja en las manos, pero que, creo, debería ser opcional. Y es que, en uno de los laterales tiene una correa que sí, se siente de calidad para llevarla en la muñeca, pero no se puede quitar.

Si nos gastamos 180 en unos auriculares, seguro que no solo los llevamos mientras hacemos deporte y, aunque así fuera, no veo sentido a esta cuerda en el gimnasio o en crossfit porque molestaría al levantar peso. Como digo, lo ideal sería que fuera opcional.

Lo que sí me ha gustado mucho es el indicador de carga, que es una tira de LED en el frontal, así como lo segura que parece la bisagra y, sobre todo, que al menos se ha incluido una gran batería con carga inalámbrica.

Si nos vamos a los auriculares, tenemos unos TWS de botón que pesan 7 gramos y que tienen una especie de cuerno de goma que ayuda a la hora de sujetar el dispositivo a nuestras orejas.

Me ha parecido que es cómodo, pero como cada oreja y pabellón es un mundo, JBL ha incluido dos tres pares de recambios más los que ya vienen preinstalados para que encontremos los que mejor se adaptan a nosotros.

Esto me ha parecido una muy buena idea, pero lo que no me ha gustado tanto es la almohadilla. Tenemos tres pares en total y la silicona me parece del peor material que ha pasado por mis manos en estos auriculares.

Es una silicona demasiado rígida que, tras un rato, empieza a molestarme. No me había pasado nunca, incluso con TWS de 40 euros y lo que he terminado haciendo ha sido colocar la almohadilla de otros auriculares y comprar unas almohadillas comply.

Evidentemente no es lo óptimo, pero era hacer eso… o no analizar el dispositivo. Y entiendo que esto es algo muy personal, ya que cada oreja, como decía, es un mundo, pero esa ha sido mi experiencia.

Por lo demás, tenemos unos auriculares que se sienten muy premium tanto a la vista como al tacto, que no se caen ni aunque hagamos burradas (perfecto en este sentido) y que tienen certificación IP68.

Control por gestos personalizable y una app con lo justo para no complicarse

Aunque está claro que cuando queremos comprar unos auriculares inalámbricos nos fijamos, sobre todo, en la comodidad, la batería y la calidad de sonido, para mí uno de los elementos más importantes es la aplicación.

Al final, pasaremos más o menos tiempo en ella, pero una app que me permita configurar los controles y que tenga opciones como un ecualizador o distintos modos de cancelación de ruido me parece vital.

JBL lo hace bastante bien en este aspecto y en su app JBL Headphones tenemos varias opciones para los diferentes auriculares inalámbricos de la marca y en el caso de los Reflect Flow Pro tenemos las opciones justas.

La app funciona de manera muy fluida, en ella podemos ver la carga tanto de la caja como de los auriculares y podemos activar la cancelación de ruido, el modo ‘talkThru’, tenemos un modo de baja latencia que podemos activar y un ecualizador. 

En el selector de latencia podemos elegir el modo normal, el modo de audio con más ancho de banda para música y el de vídeo, que es el de baja latencia para juegos y vídeos. Por cierto, cada vez son más potentes y nuestros compis de Hobby tienen una lista de los más interesantes con modo historia.

En estos auriculares sí recomiendo utilizar el modo de baja latencia si vais a jugar o a ver vídeos, ya que sí se nota un poco que las voces pueden ir algo desacompasadas en el modo que prioriza la música. Pero bueno, como digo, la app es fluida y no nos costará nada entrar a cambiar esos ajustes.

Podemos elegir el asistente de voz, configurar el idioma (está en español), configurar los gestos independientes para auricular derecho o izquierdo y también tenemos una opción para analizar si tenemos bien o mal puestos los auriculares.

Simplemente nos los colocamos, abrimos esa opción, suena una musiquita y listo, nos dice si el ajuste en la oreja es el correcto. 

Y si hablamos del control de los auriculares, tenemos una superficie táctil en el que todo se hace por toques. Funciona de manera muy estable y precisa y mi configuración preferida es el control de volumen + asistente en el izquierdo con el control de música en el derecho.

Buena calidad de audio, pero a la cancelación le falta un puntito de agresividad

Pero vamos a la calidad de sonido, lo más importante, evidentemente, en unos auriculares, pero que en unos cascos deportivos suele quedar a un lado debido a que priman otras características.

Lo cierto es que hay compañías que tratan muy bien el sonido incluso en sus auriculares enfocados a hacer deporte, como Huawei con sus Freelace Pro o la propia JBL con este modelo.

El driver es de 6,8 milímetros y es pequeño, sí, más de lo que estamos acostumbrados en otros auriculares con drivers de 11 milímetros o, incluso, con un driver doble que junta woofer y tweeter, pero lo cierto es que la calidad que es capaz de proporcionar es más que satisfactoria.

No tiene los bajos más potentes y ahí sí vemos que el tamaño pasa factura, pero he estado reproduciendo heavy, rock alternativo y deep house mientras entrenaba estos días y la experiencia ha sido muy buena.

Creo que los agudos y medios están bien dimensionados y, aunque los graves no destaquen por su contundencia, tampoco podemos decir que sean unos auriculares con un sonido plano, ni mucho menos.

Con lo que no estoy tan contento es con la cancelación de ruido. Cuando la activamos se nota, claro, pero la verdad es que es una cancelación poco agresiva y que no me ha parecido acorde al precio. 

En el gimnasio nos vamos a enterar de lo que pase alrededor y en casa vamos a seguir escuchando las teclas de un portátil.

Los ruidos monótonos como el del aire acondicionado o el de la lavadora sí los mitiga de forma bastante correcta, pero no es el punto fuerte de estos auriculares, desde luego. Simplemente… cumple, pero teniendo en cuenta lo que hemos visto en otros auriculares de la propia JBL en el mismo rango de precio, esperaba algo más.

A nivel de software podemos activar un modo de baja latencia que es ideal activar cuando estamos viendo series, muchos vídeos de YouTube y juegos. 

Para la música el modo de gran ancho de banda es perfecto, pero en ese modo he notado, con algunos dispositivos, que la sincronización acción/sonido no es lo perfecta que debería. En cuanto activamos el modo de baja latencia se soluciona por completo.

Tres micros por auricular y una calidad en llamadas que no es el punto fuerte

En cada unos de los auriculares tenemos tres micrófonos y algo que repetimos en prácticamente cada análisis de auriculares es que la diferencia más grande que encontramos entre auriculares tope de gama y el resto no es tanto la calidad del audio o la cancelación de ruido, sino la calidad de los micrófonos.

Muchos usamos este tipo de auriculares para llamadas o reuniones y, evidentemente, la calidad importa. Otros tantos no han hablado nunca a través de los micros de los auriculares, así que este apartado no les importará tanto.

Si sois del primer grupo, debéis saber que la calidad de los micros de estos JBL Reflect Flow Pro no es la de unos auriculares que cuestan 180 euros.

Está claro que la prioridad es otra, pero si queréis escuchar una prueba, aquí va:

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No solo el sonido que recogen está a un volumen bastante bajo comparado con algunos contrincantes tanto en su segmento de precio como a un precio inferior, sino que la voz suena metalizada.

Creo que hacen un buen trabajo a la hora de recoger la voz en exteriores porque no he tenido quejas hablando por teléfono por la calle, pero está claro que no recogen el sonido más cálido.

Más de 6 horas con cancelación de ruido, carga rápida y carga inalámbrica

En cambio, la batería me ha encantado y creo que es un punto diferenciador en estos auriculares. JBL promete 30 horas en total sin cancelación de ruido y unas 24 horas con cancelación de ruido.

Según nuestras pruebas, con el volumen entre el 40% y el 60%, tenemos para unas seis horas y media de batería con el modo de priorizar la música y con la cancelación activada.

Esto depende mucho del género de música que escuches y el volumen, pero me parece una cifra muy, muy razonable teniendo en cuenta que está entre hora y media y dos horas por encima de otros auriculares tope de gama.

La caja da para unas dos cargas completas antes de necesitar pasar por boxes y algo que no esperaba en unos TWS deportivos era la carga inalámbrica que sí tenemos en este modelo.

Hablando de carga, los auriculares en la caja pasan del 0 al 40% en 10 minutos, que no está nada mal, y llegan al 100% en 58 minutos. 

Un unicornio en el segmento de los auriculares TWS deportivos

Al final, estamos hablando de unos auriculares que tienen como principales bazas su autonomía y el diseño

Están muy enfocados a hacer deporte y eso se nota en el factor de forma y, sabiendo que cada oreja es un mundo, me alegra que JBL haya incluido varios tamaños de ese apósito de goma para que los auriculares se queden bien fijos al pabellón. 

Con las almohadillas adecuadas, creo que son muy cómodos y lo cierto es que me da mucha seguridad el que sean IP68. No he nadado con ellos, pero sí he estado bajo la lluvia y en el gimnasio en pleno agosto sin problema alguno.

La calidad de sonido cumple, la cancelación de ruido no es la mejor, pero sí suficiente en unos auriculares de este tipo y la caja es grande, pero la carga inalámbrica lo cierto es que es un extra muy interesante.

Le fallan los micrófonos y que, creo, se van un poco de precio. Por esos 180 euros ya podemos plantearnos otros auriculares de mayor gama en lo que a sonido y cancelación de ruido se refiere, como los WF1000XM4, los AirPods Pro o modelos muy potentes como los Freebuds Pro o los Galaxy Buds que, además, son más baratos.


El JBL Reflect Flow Pro son los nuevos auriculares de esta compañía que celebra su 75 aniversario y que cuentan con una orientación claramente deportiva con IP68, buen sonido y cancelación de ruido.

Sí, esos cuatro modelos no son IP68, pero si no vais a ir a la piscina o a caminar bajo lluvia intensa o en la playa, aguantan sin problema.

Eso sí, dentro de su rango, el de los auriculares deportivos, tienen una merecidísima medalla de oro.

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